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  • Cambio Climático: De una Idea Abstracta a nuestra Realidad Cotidiana

    A menudo percibimos el cambio climático como un concepto lejano, una gráfica en un libro de texto o un debate técnico en conferencias internacionales. Sin embargo, esa desconexión se rompe bruscamente cuando experimentamos la falta de agua, inundaciones extremas o incendios forestales. Lo cierto es que no estamos ante un ciclo natural más de la Tierra; estamos viviendo un capítulo histórico escrito por la actividad humana desde hace más de un siglo.

    Un fenómeno acelerado por nuestra forma de vida

    Desde el siglo XIX, nuestra dependencia de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo ha liberado gases que actúan como una “manta” sobre el planeta, atrapando el calor (United Nations, s.f.). Hoy, los niveles de dióxido de carbono son los más altos en los últimos 650,000 años, impulsados principalmente por la quema de combustibles y la producción de cemento (IPCC, 2007).

    A diferencia de las glaciaciones del pasado, que tardaron milenios en desarrollarse, el calentamiento actual ocurre en décadas. Esta velocidad sin precedentes ha elevado la temperatura de la superficie casi un grado, acercándonos a un punto de no retorno (NASA Ciencia, s.f.).

    Evidencias que no podemos ignorar

    El impacto es visible y devastador:

    • Océanos en crisis: Absorben el calor extra, volviéndose más ácidos y destruyendo ecosistemas como el Gran Arrecife de Coral, que ha perdido la mitad de su vitalidad (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Deshielo y nivel del mar: Las capas de hielo en la Antártida y Groenlandia pierden miles de millones de toneladas de masa, elevando el nivel del mar a un ritmo de 3.7 mm por año (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Refugiados climáticos: Lugares como Venecia, Miami e islas del Pacífico enfrentan la amenaza de quedar bajo el agua, forzando a miles de personas a abandonar sus hogares (Sostenibilidad.com, s.f.).

    El caso de México y la desigualdad social

    México es particularmente vulnerable debido a su geografía. En los últimos 50 años, su temperatura promedio subió 0.85°C, y se estima que el rendimiento de cultivos vitales como el maíz podría caer un 40% para finales de siglo (SEMARNAT, 2021).

    Esta crisis no afecta a todos por igual. El cambio climático profundiza la desigualdad, golpeando con más fuerza a las poblaciones pobres que carecen de recursos para adaptarse. Esto genera un aumento en enfermedades, desnutrición y problemas de salud mental derivados de la migración forzada (Pardo Buendía, 2007).

    La lucha contra la desinformación y el miedo

    A pesar de la abrumadora evidencia, durante décadas se han sembrado dudas mediante mitos y noticias falsas (BBC Mundo, 2019). Incluso el miedo ha sido utilizado como herramienta de control social o político, amplificando el pánico para justificar políticas restrictivas en lugar de abordar cambios estructurales (Prensa Freelance, 2024).

    Es vital diferenciar el miedo objetivo, que nos alerta del peligro, del miedo manipulado que nos inmoviliza. La verdadera fortaleza reside en el pensamiento crítico y en buscar información genuina ante la propaganda.

    Hacia un nuevo paradigma

    Estamos en lo que Jan Rotmans llama un “cambio de era”. Actualmente enfrentamos una triple división: social (polarización), ecológica (desconexión de la naturaleza) y personal (deterioro de la salud mental) (Meléndez et al., 2024). La OMS predice que para 2030 los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad, un reflejo directo de nuestro estilo de vida consumista y aislado.

    La solución requiere un nuevo modelo de pensamiento basado en la colaboración y el liderazgo compartido. No se trata solo de mitigar emisiones, sino de sanar nuestra relación con el entorno.

    El poder de la acción individual

    El consumismo es responsable del 60% de las emisiones globales (United Nations, s.f.). Caemos en ciclos de compra innecesaria de tecnología y moda que facturan un costo altísimo al planeta. Sin embargo, el dilema entre “economía o planeta” es falso.

    Como consumidores, tenemos el poder de decisión:

    1. Consumir menos y mejor: Apoyar lo local y responsable.
    2. Reparar y renovar: Dar una segunda oportunidad a lo que ya tenemos.
    3. Inspirar: Nuestras pequeñas acciones diarias pueden transformarse en una fuerza colectiva poderosa (Greenpeace, s.f.).

    El cambio más profundo comienza con nosotros. No somos solo espectadores de la crisis; somos los agentes de cambio capaces de construir un mundo más justo y verde.

    Tomado de la página: México ante el cambio climático
    Tomado de la página: México ante el cambio climático

    Escrito por Ana Hernández, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Referencias:

    ●  BBC Mundo. (2019, 23 de septiembre). 5 mitos sobre el calentamiento global. BBC News Mundo. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-49796247

    ●  Greenpeace México. (s. f.). Cómo afecta el consumismo al medio ambiente. Recuperado de https://www.greenpeace.org/mexico/blog/8704/como-afecta-el-consumismo-al-medio-ambiente/

    ●  IPCC. (2007). Cambio climático 2007: Base de ciencia física. Contribución del Grupo de Trabajo I al Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Preguntas Frecuentes. Recuperado de https://archive.ipcc.ch/publications_and_data/ar4/wg1/es/faq-7-1.html

    ●  Lindsay, R., & Dahlman, L. (2024, 15 de enero). Climate Change: Global Temperature. Climate.gov. Recuperado de https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-global-temperature

    ●  Meléndez, Simón, Rico, Alberto. (2024). Una educación que transforma. Experiencias de Educación Transformadora para un mundo de agentes de cambio. Fundación Ashoka. Editorial Cuatro Hojas.

    ●  NASA Ciencia. (s. f.). La evidencia del cambio climático. NASA. Recuperado de https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/evidencia/

    ●  Pardo Buendía, M. (2007). El impacto social del cambio climático. Panorama Social, (5), 22-35. Recuperado de https://www.funcas.es/wp-content/uploads/Migracion/Articulos/FUNCAS_PS/005art03.pdf

    ●  Prensa Freelance. (2024, 20 de mayo). La manipulación de las masas y el miedo como arma de dominación y sujeción social. Prensa Freelance. Recuperado de https://prensafreelance.ar/la-manipulacion-de-las-masas-y-el-miedo-como-arma-de-dominacion-y-sujecion-social/

    ●  Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2021). Impactos del cambio climático en México. Gobierno de México. Recuperado de https://cambioclimatico.gob.mx/impactos-del-cambio-climatico-en-mexico/

    ●  Sostenibilidad.com. (s.f.). Lugares en el punto de mira climático: los ecosistemas y ciudades más vulnerables. Recuperado de https://www.sostenibilidad.com/cambio-climatico/lugares-afectados-cambio-climatico/

    ●  U.S. Environmental Protection Agency. (s.f.). Sources of Greenhouse Gas Emissions. EPA. Recuperado de https://www.epa.gov/ghgemissions/sources-greenhouse-gas-emissions

    ●  United Nations. (2023, 27 de octubre). Desinformación climática: la verdad en un mar de mentiras. Noticias ONU. Recuperado de https://news.un.org/es/story/2023/10/1525292

    ●  United Nations. (s. f.). ¿Qué es el cambio climático? Naciones Unidas. Recuperado de https://www.un.org/es/climatechange/what-is-climate-change

    ●  We Are Water Foundation. (s.f.). Desde cuándo lo sabemos: las alertas sobre el cambio climático comenzaron hace 50 años. Recuperado de https://www.wearewater.org/es/insights/desde-cuando-lo-sabemos-las-alertas-sobre-el-cambio-climatico-comenzaron-hace-50-anos/

     “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente” 

  • COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    La COP 30, celebrada en el corazón de la Amazonía brasileña (Belém do Pará), prometía ser la “COP de la implementación”. Con el presidente Lula da Silva como anfitrión, el mundo dirigió su mirada no a los rascacielos de Dubái o a las salas de conferencias europeas, sino al bioma más crítico del planeta.

    Pero ¿logró realmente marcar la diferencia o fue otro ejercicio de diplomacia incremental? En este artículo, desglosamos los resultados clave y presentamos un análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) exclusivo para entender el verdadero impacto de este evento histórico.

    El Contexto: ¿Qué estaba en juego?

    La COP 30 tenía una misión crítica: la revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Se esperaba que los países presentaran planes mucho más ambiciosos para mantener vivo el objetivo de 1,5 °C.

    El escenario no podía ser más simbólico. Belém sirvió como recordatorio visual de lo que está en riesgo. La narrativa principal giró en torno a la financiación climática para el Sur Global y la protección de los bosques tropicales como activos económicos, no solo ecológicos.

    Análisis FODA de la COP 30

    Para entender la complejidad de esta cumbre, hemos elaborado una matriz estratégica que evalúa los factores internos y externos del evento.

    Fortalezas:

    • Simbolismo Geográfico: Realizar el evento en la Amazonía obligó a los delegados a confrontar la realidad del ecosistema que intentan salvar, elevando la urgencia moral.
    • Liderazgo del Sur Global: Brasil logró unificar (aunque con dificultades) la voz de los países con bosques tropicales, exigiendo pagos por servicios ecosistémicos reales.
    • El Fondo “Bosques Tropicales para Siempre”: La creación y capitalización inicial de este mecanismo financiero es, quizás, el legado tangible más fuerte de la cumbre.

    Oportunidades (Lo que podemos aprovechar)

    • Bioeconomía en Auge: La cumbre abrió puertas masivas para inversiones en biotecnología y farmacéutica sostenible basada en la biodiversidad amazónica.
    • Mercados de Carbono 2.0: Se establecieron reglas más claras para evitar el greenwashing, lo que podría restaurar la confianza en los créditos de carbono de alta integridad.
    • Conexión Salud-Clima: Por primera vez, se integró seriamente la salud pública en la agenda climática, abriendo nuevas vías de financiación desde el sector sanitario.

    Debilidades (Fallos internos)

    • Logística e Infraestructura: Belém sufrió para alojar a las decenas de miles de delegados, lo que generó críticas sobre la elitización de los asistentes (quienes podían pagar precios desorbitados) y la exclusión de activistas de base.
    • Ambigüedad en Combustibles Fósiles: A pesar de la presión, el texto final volvió a utilizar un lenguaje diplomático suave respecto a la “eliminación gradual” (phase-out) del petróleo y gas, cediendo ante los grandes productores.
    • Brecha de Financiación: Aunque hubo promesas, el “Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado” (NCQG) quedó por debajo de los billones necesarios que exigían los países en desarrollo.

    Amenazas (Riesgos externos)

    • Inestabilidad Geopolítica: Las tensiones bélicas en Europa y Oriente Medio desviaron la atención y, crucialmente, los fondos que deberían haber ido a la acción climática.
    • Cambios Políticos en el G7: La incertidumbre electoral en potencias clave (como EE. UU. y miembros de la UE) hizo que muchas delegaciones negociaran con “freno de mano”, temiendo que los acuerdos fueran revocados por futuras administraciones.
    • Punto de Inflexión Amazónico: Los científicos advirtieron durante la cumbre que, independientemente de los acuerdos, el bioma está peligrosamente cerca de la “sabanización”.

    Conclusión: Un legado mixto

    La COP 30 será recordada como la cumbre que puso a la naturaleza en el centro de la ecuación financiera, pero que tropezó nuevamente con la energía.

    La infraestructura diplomática funciona, pero a una velocidad que no alcanza a la de la crisis climática. Para las empresas y ONG, el mensaje es claro: la regulación sobre cadenas de suministro libres de deforestación se endurecerá y la bioeconomía no es una moda; es el nuevo estándar de inversión en la región.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategias para generar negocios, estrategias que tengan una visión y propósitos regenerativos, que contemplen la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, haz clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    Las certificaciones de edificación sustentable, tales como LEED, EDGE y BOMA, se han consolidado como instrumentos ampliamente utilizados para evaluar y promover el desempeño ambiental de los edificios. Su objetivo principal es reducir el impacto ecológico de la industria de la construcción, mejorar la eficiencia energética y optimizar el uso de recursos naturales a lo largo del ciclo de vida de los inmuebles.

    No obstante, a pesar de sus beneficios ampliamente difundidos, estas certificaciones han generado un debate crítico en torno a su accesibilidad, su efectividad real y las consecuencias sociales y ambientales derivadas de su implementación.

    Este artículo propone un análisis crítico de las certificaciones de edificación sustentable, cuestionando si efectivamente mitigan más impactos de los que generan, particularmente cuando se aplican sin una adecuada consideración del contexto local.

    Certificaciones de edificación sustentable: definición y origen

    Edificaciones sustentables? – Fuente: http://cemix.com/construccion-sustentable-que-es/

    Las certificaciones de edificación sustentable son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida, desde el diseño y la construcción hasta su operación y mantenimiento. Cada sistema de certificación establece criterios técnicos y metodológicos específicos con el fin de promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Estos sistemas surgen como respuesta a la creciente preocupación global por los impactos ambientales asociados al desarrollo industrial y urbano, preocupación que se intensificó tras eventos catastróficos a nivel mundial, como el desastre nuclear de Chernóbil. Dichos acontecimientos evidenciaron la necesidad de establecer mecanismos de control, evaluación y mejora continua en las prácticas constructivas.

    Entre los principales aportes de las certificaciones de edificación sustentable se encuentran la reducción de costos operativos a largo plazo, el uso más eficiente de la energía y del agua, la implementación de estrategias para el manejo responsable de residuos y la mejora de la calidad del ambiente interior. Asimismo, estos sistemas suelen incrementar la plusvalía de los edificios, al posicionarlos como inmuebles con mayores estándares de desempeño ambiental y confort.

    Desde una perspectiva técnica, las certificaciones han impulsado un cambio de paradigma en la industria de la construcción, obligando a proyectistas, desarrolladores y operadores a integrar criterios ambientales que históricamente habían sido relegados frente a consideraciones económicas o estéticas.

    Limitaciones económicas y exclusión social

    A pesar de los beneficios mencionados, uno de los principales cuestionamientos hacia las certificaciones de edificación sustentable radica en sus elevados costos iniciales. El proceso de certificación implica, además del pago de tarifas a los organismos certificadores, la contratación de consultores especializados y la inversión en tecnologías y materiales específicos para cumplir con los requisitos establecidos.

    Estos sobrecostos suelen trasladarse al usuario final, ya sea comprador o arrendatario, lo que incrementa el precio de la vivienda o de los espacios de trabajo. Como consecuencia, el acceso a edificaciones sustentables se limita a sectores con mayor poder adquisitivo, mientras que los grupos de menores ingresos permanecen excluidos de estos beneficios.

    Este fenómeno contribuye a procesos de gentrificación y profundiza la inequidad social en las ciudades, transformando la sustentabilidad en un privilegio y no en un derecho colectivo.

    Homogeneización de criterios y pérdida del contexto local

    Otro aspecto crítico de las certificaciones de edificación sustentable es la homogeneización de los estándares ambientales. Al aplicar criterios globales, en muchos casos no se consideran adecuadamente las particularidades climáticas, sociales, culturales y económicas del contexto local.

    Para cumplir con ciertos requerimientos, se privilegia el uso de materiales o tecnologías importadas en lugar de recursos locales, lo que incrementa la huella de carbono asociada al transporte y desplaza técnicas constructivas tradicionales que podrían resultar igual o más sustentables.

    Esta práctica genera una contradicción fundamental: la búsqueda de un reconocimiento ambiental puede derivar en impactos ambientales indirectos que contradicen los principios de la sustentabilidad. Además, se debilita el arraigo comunitario al desvalorizar conocimientos constructivos locales y prácticas históricamente adaptadas al entorno.

    Credibilidad y riesgo de greenwashing

    impacto de certificaciones en edificaciones – Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/el-impacto-de-las-certificaciones-iso-en-la-sostenibilidad-3vnge?originalSubdomain=es

    La credibilidad de las certificaciones también ha sido cuestionada debido al riesgo de greenwashing. En algunos casos, los edificios obtienen una certificación al cumplir con los requisitos mínimos en la etapa de diseño o construcción, sin garantizar que el desempeño ambiental prometido se mantenga durante su operación cotidiana.

    Si bien existen certificaciones enfocadas en la fase operativa —como LEED O+M— que exigen evidencia de consumos reales durante periodos prolongados, la percepción de incongruencia persiste y afecta la confianza de los usuarios y de la sociedad en general.

    En respuesta a estas críticas, han surgido sistemas de certificación que buscan ser más accesibles y contextualizados. EDGE, impulsada por el Banco Mundial, se presenta como una alternativa orientada a países en desarrollo, simplificando procesos y reduciendo costos para facilitar el acceso a la certificación, especialmente en el sector habitacional. Por su parte, BOMA BEST se enfoca en la mejora de las prácticas operativas de los inmuebles, priorizando la gestión eficiente por encima del cumplimiento de estándares ambientales rígidos.

    Estas iniciativas representan un esfuerzo por democratizar la sustentabilidad y ampliar su alcance, aunque aún enfrentan el desafío de integrarse de manera efectiva en contextos sociales diversos.

    Reflexiones finales: ¿herramienta o contradicción?

    Las certificaciones de edificación sustentable constituyen una herramienta valiosa para orientar a la industria de la construcción hacia prácticas más responsables con el medio ambiente. Sin embargo, su implementación no está exenta de controversias.

    Cuando se prioriza la obtención de un reconocimiento internacional y el aumento de la plusvalía por encima de las realidades locales, se generan impactos ambientales y sociales que pueden contradecir los principios mismos de la sustentabilidad.

    El análisis evidencia que las certificaciones pueden mitigar ciertos impactos, pero también producir nuevos problemas cuando no consideran el contexto ambiental, económico y social de los proyectos. El reto actual consiste en replantear estos sistemas para que integren materiales locales, reconozcan saberes tradicionales, promuevan la justicia ambiental y garanticen accesibilidad social.

    Solo así será posible avanzar hacia una edificación sustentable que no solo sea eficiente, sino también incluyente, equitativa y coherente con su entorno.

    Dos realidades – Fuente: https://www.archdaily.mx/mx/962454/un-pais-dividido-segregacion-y-desigualdad-urbana-en-sudafrica

    Referencias bibliográficas

    Parada Rabell, A. G. (2025, 6 de agosto). Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas? Universidad del Medio Ambiente. https://base.umamexico.com.mx/wp69/certificaciones-para-la-edificacion-sostenible-como-iniciaron-y-para-que-aplicarlas/ Hernàndez, L. (2018, 24 de septiembre). Drawbacks for the implementation of sustainable certifications. Zero Consulting. https://blog.zeroconsulting.com/en/disadvantages-sustainability-certifications (blog.zeroconsulting.com Abraham, Y., Greenwood, L., & Schneider, J. (2022). Sustainable building without certification: An exploration of implications and trends. Journal of Sustainable Research, 4(2), e220007. https://doi.org/10.20900/jsr20220007 Autor desconocido. (2020, 4 de enero). Polémica en certificación de edificios. Expansión. https://expansion.mx/obras/pulso-de-la-construccion/polemica-en-certificacion-de-edificios (expansion.mx) Khoshbakht, M., Rasheed, E., & Baird, G. (2022). Do green buildings have superior performance over non-certified buildings? Occupants’ perceptions of strengths and weaknesses in office buildings. Buildings, 12(9), 1302. https://doi.org/10.3390/buildings12091302 Karamoozian, M., & Zhang, H. (2023). Obstacles to green building accreditation during operating phases: Identifying challenges and solutions for sustainable development. Journal of Asian Architecture and Building Engineering. https://doi.org/10.1080/13467581.2023.2280697 Hemmati, M., & Abdoli, N. (2024). Assessing the influence of green building certification programs on energy efficiency and sustainable development in the Middle East. International Journal of Engineering and Applied Sciences, 12(3). Recuperado de https://www.isi.ac/article/assessing-the-influence-of-green-building-certification-programs-on-energy-efficiency-and-sustainable-development-in-the-middle-east

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Reflexiones para re-configurar tu Mindset 2026 

    Dreamstime. (2025). De 2025 a 2026 foto de archivo. (Imagen).1   

    Adiós 2025 

    Con el cierre de año podemos experimentar diversos estados de ánimo, ya sea miedo, angustia, tristeza, entusiasmo, alegría, agradecimiento o cualquier otro. A veces se presentan en una suerte de montaña rusa, otras veces como carrusel, o para aquell@s más creativos dejo la personalización de esta metáfora a su propia experiencia e imaginación.  

    Influencers 

    Lo interesante es que, en cualquier composición, trayecto, orden o predominancia de tus estados de ánimo, el reto es gestionarlos. En ese proceso electivo y “digestivo” -metafóricamente hablando-, nuestros sentir-pensares tienen una influencia brutal en nuestros comportamientos y actitudes. En consecuencia, también en los resultados que generamos.  

    Sin embargo, lejos de poner a la razón en el centro del sistema operativo humano, quisiera reflexionar sobre el rol de influencers que juegan el pensamiento y nuestras emociones para generar resultados en nuestra vida. Ante esto, me resulta inevitable recordar la definición de locura que se le atribuye a Albert Einstein, entendida como esperar resultados diferentes haciendo exactamente lo mismo. ¿Alguna vez te has reconocido en ese lugar? 

    Aun cuando esta introducción pudiera confundirse con un mero ejercicio de autorreflexión, aspira a ir más allá para invitarte a una reflexión-acción reconfigurando tu Mindset 2026 -estado mental– para contribuir proactivamente al bienestar planetario del que eres actor clave.  

    Bienestar planetario –Planetary Wellbeing en inglés- 

    Aquel que sostiene la salud y el equilibrio de los sistemas naturales en la Tierra, íntimamente ligado al bienestar de los seres humanos. Estos sistemas nos proporcionan recursos vitales como el aire que respiramos, el agua potable, el alimento o protección, entre otros beneficios.  

    Luego entonces, si el planeta no está bien, el ser humano tampoco puede estarlo. Este nuevo paradigma nos mueve del enfoque antropocéntrico instalado en nuestra cultura, a uno cosmocéntrico que reconoce la interconexión y el aporte de cada forma de vida en un proceso evolutivo interdependiente.  

    Desafortunadamente, los desequilibrios en los sistemas naturales son causados predominantemente por nuestra intervención humana, generando exponencialmente problemas ambientales, que a su vez desencadenan problemas sociales. 

    Los sistemas naturales nos ofrecen recursos vitales finitos, mientras que nuestras necesidades son ilimitadas y no pueden satisfacerse de una vez y para siempre, sesgando nuestra percepción “pasando desapercibido” el hecho de que su extinción representa nuestra propia extinción como humanidad. Lo que cuestiona el entendimiento de los seres humanos como seres racionales “superiores”.  

    El goce humano y los límites planetarios 

    Recurro a Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, quien postuló la existencia del inconsciente (finales s.XIX)2 como la parte más profunda y oculta de la mente en donde viven los deseos, impulsos, recuerdos y conflictos reprimidos que influyen predominantemente en nuestra personalidad y comportamiento, operando con una lógica irracional y atemporal.  

    Freud planteó el goce humano3 entrando al terreno de los excesos, la repetición y, a menudo del sufrimiento vinculado al placer como síntoma. El goce humano se caracteriza por un vacío existencial que impide una satisfacción plena o total y genera la infinitud del deseo. 

    Luego entonces, ¿la policrisis climática es un síntoma del goce humano?, ¿el ser humano está atrapado entre el placer generado por el consumismo y el sufrimiento causado por la destrucción y muerte a consecuencia del extractivismo, cavando su propia destrucción?, ¿el haber rebasado 7 de los 9 límites planetarios que sostienen el equilibrio de la vida del ser humano en la Tierra es un síntoma que tiene cura?  

    (Stockholm Environmental Institute, 2025)4 “2025 Planetary Health Check Report”5 AQUÍ 

    Históricamente, el ser humano ha recurrido a la fragmentación para intentar comprender la realidad, por lo que a veces pareciera imposible conectar los puntos para seguir la huella causal de un problema socioambiental, como si estuviéramos completamente ciegos frente a las dolorosas realidades. Sin embargo, el problema es más complejo de lo que parece, pues las causas y los efectos no son inmediatos o los efectos se viven en otros sistemas interconectados. De ahí la importancia de practicar el pensamiento sistémico en la construcción de soluciones integrales. 

    Otra barrera por superar es la “ilusión de insignificancia” – illusion of insignificance– (Otto Sharman, 2025), es decir, la sensación de que “lo que está pasando en el mundo es tan grande que nada de lo que yo pueda hacer tiene un impacto significativo” tan instalada en el imaginario colectivo, pero recuerda, solo es una ilusión.  

    Este fin de año regálate 1 DÍA para observar y practicar, desde que amanezca hasta que anochezca, una nueva mirada hacia todas tus interdependencias con otras formas de vida – ya sean humanas, animales, vegetales, con la tierra, el agua, el viento, etc. Anota todo lo que observaste, sentiste, pensaste, o descubriste. Y pregúntate ¿qué necesitas cambiar para contribuir proactivamente al bienestar planetario

    Poder personal y colectivo de transformación 

    No se trata de añadir eco ansiedad a la lista de estados de ánimo, sino ampliar tu poder de influencer en los sistemas naturales en los que participas maximizando tu poder personal y colectivo de transformación al servicio de una causa mucho más grande que tú, imprimiendo propósito a este 2026 y colocando a la ESPERANZA en el centro de tu mente y de tu corazón generando un impacto positivo cada día en tu entorno inmediato.  

    Alrededor del mundo ya hay múltiples soluciones escalables que han probado que podemos darle la vuelta a esta dolorosa realidad, nuestro reto es sumarnos e incrementar nuestro poder de influencia, escala y velocidad. 

    ¡Hagamos de lo socio ambiental parte de la vida cotidiana este 2026!  

    Verónica Porte Petit Anduaga. Estudiante de la Maestría de Innovación Educativa para la Sostenibilidad Universidad del Medio Ambiente  

    FUENTES 

    [1] Dreamstime. (2025). De 2025 a 2026 foto de archivo. (Imagen). Dreamstime.com: https://thumbs.dreamstime.com/b/nuevo-a%C3%B1o-un-cierre-de-bloques-madera-con-los-n%C3%BAmeros-que-sugieren-una-cuenta-regresiva-para-el-la-imagen-es-perfecta-crear-335429031.jpg?w=360 

    [2] Freud, S. (1900). La interpretación de los sueños. Obras completas, volumen 4. Buenos Aires: Amorrortu editores. 

    [3] Freud, S. (1979). Más allá del principio del placer. Psicología de las masas y análisis del yo y otras obras (1020-1922). Buenos Aires: Amorrortu editores. 

    [4] Stockholm Environmental Institute (2025).  The nine planetary boundaries and their status. Stockholm University: www.stockholmresilience.org/research/planetary-boundaries.html 

    [5] Postdam Climate Impact. (2025). Official Planetary Health Check 2025 with Johan Rockstrom. (Video). Postdam Climate Impact: https://youtu.be/ndPVcg6uSZc 

     “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente” 

  • El vínculo pedagógico: regenerar relaciones para la transformación

    Hace un par de semanas transitaba por una avenida importante de la ciudad donde vivo. Mientras esperaba en un alto observé un espectacular promocionando la escuela donde trabajo. Se podía leer el encabezado con letras grandes: “Educación que transforma”. Avancé un poco más y, nuevamente detenida por el tráfico, tuve unos minutos para leer la publicidad en la calle: “Transforma el futuro de tus hijos”, era un anuncio de otra escuela de renombre en la ciudad.

    En todo mi trayecto pude leer al menos 5 anuncios de distintas escuelas promocionando “su educación”. Algunos anuncios más llamativos que otros, sin embargo, el común era: “transforma”, “cambia”, “futuro”. Esta experiencia me hizo repensar si yo, como docente de secundaria, estaba “transformando” algo en mi aula.

    En mi búsqueda, decidí releer algunos de los textos que revisamos en la materia “Ruptura epistemológica” y me detuve especialmente en dos: La trascendencia del cuidado y el tacto pedagógico de José Vázquez y El maestro ignorante de Jacques Rancière. En ambos, hay un fuerte cuestionamiento al entendimiento que tenemos del rol docente. El primero, desde una mirada donde el cuidado, el amor y la ternura son el sustento del acto educativo, y el segundo, donde se resignifica por completo qué entendemos por enseñar. 

    Dice José Vázquez (2024) que en una relación pedagógica (entiéndase de estudiante-estudiante, estudiante-docente, docente-familia, familia-estudiante, estudiante-comunidad, escuela-comunidad), el núcleo es un potencial ético de transformación. Pero, ¿qué se transforma? Esencialmente, lo que debería transformarse es la relación en sí y para ello, si quien acompaña en su rol como docente desea permear eso en el salón de clases, entonces tendría que desplazarse hacia un lugar más amoroso y compasivo, es decir, acompañar con tacto pedagógico y manteniendo un vínculo donde deje espacio para compartir en el aula emociones, afectos, aprendizajes, preguntas, errores, inquietudes, esperanzas.

    En este sentido, no solo se cambia la perspectiva de la apuesta educativa, sino se cambia también el rol del docente. En otras palabras, acompañar a un estudiante en el aula es acompañarle, mas no enseñarle, a descubrir y construir su proyecto de vida. Acompañar desde la docencia es dejarse interpelar por las carencias, limitaciones, sueños, esperanzas del estudiante y no bajo la pretensión de poseerlo, sino de aceptar y abrazar su radical alteridad. Tener tacto pedagógico es entonces estar atentos a las búsquedas y necesidades del estudiante. 

    Para que ocurra lo anterior, la palabra “enseñar” le queda corta al docente. Tendríamos que hablar de posibilitar las condiciones en el aula para que emerja una responsabilidad compartida en el aprendizaje. En otras palabras, quien enseña en un salón de clases no es únicamente aquella persona que asume el título de docente, es también el estudiante que está intentando descubrirse en un mundo incierto. Como narra Rancière (2003), el maestro que no ignora es quien decide despojarse de ese título que, en muchas ocasiones, le impide ver más allá de lo que pareciera ser su escaño: su aula. El maestro que no ignora es quien revierte la lógica de ese sistema educativo donde hay quien explica y quien atiende, quien sabe y quien no sabe, quien está de pie y quien está sentado.

    Rancière recupera la historia del controversial pedagogo francés Jacotot quien, en su primer día de cátedra en la Universidad de Lovaina, rompió el silencio diciéndole a sus estudiantes atónitos: “es necesario que les enseñe que no tengo nada que enseñarles”. El maestro que no ignora, es quien apuesta todos los días por aprender y no solo por enseñar. 

    Entonces, regresando a la pregunta si estoy transformando algo en mi aula, encuentro que sí. Quien se está transformando soy yo, sin embargo, no es un yo que ponga mi experiencia al centro, sino que es un “yo” que encontró eco en un “nosotros”. Es un “yo” que está intentando ceder la primacía al “tú”, al “nosotros”, “a lo común”.

    Es una transformación que trata de responder éticamente ante el otro, la otra, lo otro. Es una transformación que está centrada en regenerar el vínculo pedagógico estudiante-estudiante, estudiante-docente, para que éste pueda permear en nuestras otras relaciones. Es un vínculo que prioriza la relación de servicio, de ayuda, de cuidado a la vida, donde, tanto mis estudiantes como yo, estamos acompañándonos y construyendo nuestro proyecto de vida en libertad. 

    Esta transformación, centrada en regenerar nuestras relaciones, nos implica cuidar la novedad que emerge en el aula todos los días, es decir, esas esperanzas que se van asomando mientras nuestros proyectos de vida se dotan de sentido y, que al ser proyectos sostenidos en la esperanza y en el cuidado, pueden llegar a transformar nuestro mundo en uno más sensible y justo.

    Foto: Red Permacultura Málaga

    Supongo que la palabra “transforma” en un slogan educativo cumple con sus funciones de marketing, sin embargo, te invito a que la siguiente vez que, así como yo, leas “Educación que transforma” o algo similar, puedas cuestionarte: ¿transformar qué? y, sobre todo, ¿para qué?

    Escrito por Daniela Orozco, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Referencias

    Rancière, J. (2003). El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual. Editorial Laertes. Barcelona. 
    Vázquez Álvarez, J. (2024). La trascendencia del cuidado y el tacto pedagógico en la atención a las necesidades del alumnado: un estudio exploratorio. Universidad de Málaga.

  • Agricultura regenerativa para la producción de agave

    La agricultura regenerativa para la producción de agave promete un modelo más sostenible y alineado con la conservación de la biodiversidad. Actualmente, el sector agavero enfrenta desafíos ambientales severos. Algunos de ellos son la erosión de suelos, la pérdida de biodiversidad, la disminución en la captura de carbono y las sequías prolongadas. Sin embargo, muchos de estos problemas pueden abordarse mediante el enfoque regenerativo.

    Producción de agave convencional en Jalisco, 2024 – Tomado de udg.mx

    Actualmente, diversos productores de agave están en transición hacia una agricultura más sostenible. Esto les ha permitido mejorar rendimientos y fortalecer alianzas dentro de la cadena de valor. Además, visualizan la agricultura regenerativa para la producción de agave como una alternativa económicamente viable y ambientalmente responsable.

    Beneficios de la agricultura regenerativa.

    De acuerdo con Wellington Pauperio, director general de tequila y mezcal en Diageo, “la agricultura regenerativa para la producción de agave es la clave para un futuro sostenible del tequila porque nos permite acelerar hacia un mundo bajo en carbono”. En consecuencia, la producción de agave en México puede avanzar hacia prácticas que recuperen los servicios ecosistémicos hoy gravemente degradados.

    Por otro lado, los suelos son fundamentales para el desarrollo de la vida como la conocemos. Los suelos brindan las condiciones físicas, químicas y biológicas necesarias para la producción de alimentos. Asimismo, es importante reconocer los sistemas alimentarios como entes vivos que coexisten con la sociedad, generando conexiones que van más allá del acto de producir. Como lo menciona Adriana Luna en su blog Agricultura Libre, estas actividades “pueden producir felicidad y salud, convirtiendo al ser humano en un elemento más del entorno productivo en la naturaleza”.

    El cultivo del agave representa una significativa fuente de ingresos para productores, industrializadores y comercializadores. Es la materia prima esencial para la elaboración de tequila y mezcal. En términos económicos, el tequila genera más de un millón de empleos en 115 mil hectáreas sembradas con agave tequilana weber variedad azul. Mientras tanto, el mezcal promueve alrededor de 9,000 empleos directos y más de 36,000 indirectos. Por lo tanto, facilitar la transición hacia la agricultura regenerativa para la producción de agave es crucial para disminuir los impactos ambientales asociados a este cultivo.

    Iniciativas para la agricultura regenerativa en la producción de agave

    La agricultura regenerativa para la producción de agave cuenta actualmente con el respaldo de organizaciones como el Consejo Nacional Agropecuario, Nuup, el Tecnológico de Monterrey, Diageo y diversos productores. Esto demuestra un compromiso multisectorial para innovar en las prácticas agrícolas del país. Además, la integración de tecnología y conocimientos científicos en el cultivo del agave no solo beneficiará a los productores, sino que también fortalecerá el papel de México como líder en producción sostenible.

    En Jalisco se han implementado diversos programas piloto. Estos se centran en transicionar hacia sistemas de producción con menor uso de agroquímicos, evitar la erosión, incrementar la captura de agua y carbono, y generar beneficios económicos, sociales y ambientales. Estos programas fomentan prácticas adaptadas localmente, como los cultivos de cobertura, la reducción de labranzas y la rotación de cultivos. Así, se permite disminuir las emisiones de carbono y fortalecer la resiliencia del suelo.

    Producción de agave en agricultura regenerativa con Nuup, 2025 – Tomado de diaego.com

    Formación y programas que impulsan el cambio

    Nuup impulsa el curso Hablemos de la Tierra, cuyo objetivo es comprender los retos de la producción agavera en el contexto del cambio climático, la importancia de la agricultura sustentable y el potencial de la agricultura regenerativa para la producción de agave para transformar los sistemas productivos. Este programa formó a su primera generación de estudiantes en 2024 y actualmente desarrolla su segunda cohorte para 2025.

    Además, Nuup coordina el Proyecto Hijuelo, una iniciativa que promueve la primera plataforma en México para productores y productoras de pequeña escala de agave mezcalero. Está enfocada en prácticas agroforestales, sostenibilidad y desarrollo comunitario en el estado de Oaxaca. Con ello, se busca transformar la cadena de valor del mezcal desde la producción misma de la materia prima. Se integran principios de regeneración ecológica y justicia social.

    Conclusiones

    La agricultura regenerativa para la producción de agave representa un enfoque escalable para otros cultivos agrícolas y tiene el potencial de mejorar tanto la eficiencia ambiental como la económica de las unidades productivas. Este modelo ofrece oportunidades más rentables para los agricultores, al mismo tiempo que permite restaurar suelos, biodiversidad y bienestar comunitario.

    Si quieres conocer más sobre el plan de estudios de la UMA y su comunidad educativa, da clic en la imagen.

    Referencias

    Hablemos de la Tierra. (s.f.). Hablemos de la Tierra. Recuperado de https://hablemosdelatierra.com/

    Iván, S. (2024, 25 de julio). Proponen alternativas para reducir impactos del cultivo de agave en los suelos. Universidad de Guadalajara. Recuperado de https://www.udg.mx/es/noticia/proponen-alternativas-para-reducir-impactos-del-cultivo-de-agave-en-los-suelos

    Nuup. (s.f.). Proyecto Hijuelo. Recuperado de https://nuup.org/hijuelo/

    Wellington, P. (2025, 11 de junio). Diageo Don Julio: aceleramos hacia un mundo bajo en carbono. Tierra Fértil. Recuperado de https://tierrafertil.com.mx/2025/06/11/diageo-don-julio-aceleramos-hacia-un-mundo-bajo-en-carbono/

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Transición energética en México

    La transición energética en México: camino hacia un futuro sostenible

    La transición energética en México requiere una inversión significativa en infraestructura de energías renovables y eficiencia energética, así como la promoción de tecnologías limpias como la solar, la eólica y la geotérmica. Este cambio no solo depende de la innovación tecnológica, sino también del desarrollo de políticas públicas que fomenten la descarbonización y la colaboración entre los sectores público y privado.

    Sistema fotovoltaico en México – Tomado de Enel México

    De acuerdo con EMMI Infraestructura Sustentable (2025), “en el primer trimestre de 2025, el 32% de la capacidad eléctrica instalada en México proviene de energías limpias, siendo la fotovoltaica una de las principales fuentes”. Esto representa un incremento frente a 2023, cuando solo el 21.5% de la energía provenía de fuentes renovables. Por lo tanto, fortalecer este sector mediante inversión, investigación y políticas públicas coherentes es esencial para alcanzar la meta del 45% de energía limpia en 2030.

    Cambio climático y transición energética

    La transición energética en México se apoya principalmente en la energía solar, que ha demostrado un crecimiento constante a nivel mundial. Su eficiencia y accesibilidad la posicionan como una tecnología con alto potencial para diversificar la matriz energética nacional. En este sentido, México cuenta con un promedio de irradiación solar de 5.5 a 6 horas diarias, lo que ofrece una oportunidad única para expandir los parques fotovoltaicos a lo largo del país.

    No obstante, la producción de energía sigue siendo una de las principales fuentes de emisiones contaminantes, aportando cerca del 17% del total nacional. Por ello, la transición energética debe considerarse no solo como un cambio tecnológico, sino como una estrategia climática fundamental para reducir las emisiones, restaurar ecosistemas y promover un entorno más saludable para las generaciones futuras.

    Además, es necesario que las políticas energéticas integren dimensiones sociales, económicas y ambientales, evitando que la transformación se centre únicamente en la rentabilidad. De esta manera, México puede convertirse en un referente latinoamericano en sostenibilidad energética, siempre que priorice la inclusión y la equidad en el acceso a la energía.

    Imagen de campos eólicos – Tomado del Gobierno de México

    Transición energética en zonas rurales: justicia y acceso equitativo

    La transición energética en zonas rurales de México implica desafíos particulares. Como lo señala Karmina Álvarez en su artículo Los claroscuros de la transición energética en México (Universidad del Medio Ambiente, 2024), “la oportunidad de transicionar de manera transparente depende de abordar los desafíos sociales, económicos y ambientales, construyendo un futuro energético que no solo sea sostenible, sino también justo para todos”.

    En este sentido, los programas, proyectos e iniciativas deben considerar las condiciones culturales, económicas y geográficas de cada comunidad. Empresas como Iluméxico, por ejemplo, han desarrollado sistemas solares autónomos que brindan energía confiable las 24 horas, mejorando la calidad de vida de las familias en zonas aisladas.

    De igual forma, I-vert Energy lidera la instalación de sistemas fotovoltaicos en regiones remotas, contribuyendo al desarrollo sostenible y fortaleciendo la independencia energética de las comunidades. Estos esfuerzos muestran que la transición energética no solo debe enfocarse en las ciudades, sino también en los territorios donde la energía significa dignidad, educación y oportunidad.

    Conclusión: una transición justa para un México resiliente

    La transición energética en México representa una oportunidad histórica para impulsar un modelo económico sustentable, fortalecer la soberanía energética y combatir el cambio climático. No obstante, su éxito dependerá de la capacidad del país para incluir a todos los sectores sociales, invertir en innovación y promover una cultura energética justa, equitativa y regenerativa.

    Solo así México podrá avanzar hacia un futuro donde la energía limpia sea sinónimo de bienestar, resiliencia y justicia socioambiental.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, da clic en la imagen.

    Referencias

    • Álvarez, K. (2024). Los claroscuros de la transición energética en México. Blog de la Universidad del Medio Ambiente. Recuperado de https://base.umamexico.com.mx/wp69/los-claroscuros-de-la-transicion-energetica-en-mexico/ 

    • EMMI Infraestructura Sustentable. (2025). Energías limpias en México y su impacto en el sector empresarial. Recuperado de https://emmi.mx/energias-limpias

    • Fernández, A. (2024). Hacia una transición energética justa y sostenible en México. Iniciativa Climática de México.

    • Iluméxico. (2024). Iluméxico y su lucha contra la pobreza energética en zonas rurales. Recuperado de https://ilumexico.mx

    • I-vert Energy. (2024). Energía solar y su potencial en zonas rurales de México: oportunidades de crecimiento y desarrollo. Recuperado de https://ivertenergy.mx

    • Secretaría de Energía (SENER). (2024). Proyecto de evaluación del Programa Nacional para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía 2021–2024. Gobierno de México.

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), campesino y galardonado con la Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Habilidades Verdes: La Guía Definitiva para el Profesional del Futuro

    Habilidades Verdes: La Guía Definitiva para Liderar el Futuro Sostenible

    La crisis climática ya no es un debate futuro; es una realidad que está transformando nuestra economía a una velocidad sin precedentes. En medio de esta transición global, ha surgido una nueva y poderosa demanda en el mercado laboral: las habilidades verdes.

    Lejos de ser una moda pasajera, estas competencias se han convertido en el catalizador fundamental para construir un futuro sostenible y resiliente. Para los profesionales, emprendedores y líderes —los verdaderos agentes de cambio—, dominar estas habilidades ya no es una opción, sino el mecanismo más potente para convertir la conciencia en acción.

    Si quieres saber qué son exactamente, por qué las empresas las buscan desesperadamente y cómo puedes desarrollarlas para potenciar tu carrera, sigue leyendo. Esta es tu guía definitiva.

    ¿Qué Son Exactamente las Habilidades Verdes?

    Las habilidades verdes, o green skills, son el conjunto de conocimientos, capacidades, valores y actitudes que necesitas para vivir y trabajar en una sociedad sostenible. Su objetivo va más allá de simplemente “no contaminar”; buscan activamente promover la biodiversidad, mejorar la eficiencia de los recursos y ayudarnos a adaptarnos al cambio climático.

    Piensa en ellas como el “software humano” que hace funcionar el nuevo sistema operativo global:

    • La Economía Verde: Es el sistema que busca bajas emisiones de carbono, usa los recursos eficientemente y es socialmente inclusivo.
    • Los Empleos Verdes: Son los trabajos decentes que contribuyen a preservar o restaurar el medio ambiente dentro de esa economía.
    • Las Habilidades Verdes: Son las competencias que permiten que todo lo anterior funcione de manera coherente y eficaz.

    El Catálogo de Habilidades Verdes que Necesitas Dominar

    Las green skills no son un concepto abstracto. Se dividen en tres categorías claras y complementarias que todo agente de cambio debe conocer.

    1. Habilidades Técnicas (El “Saber Hacer”)

    Son los conocimientos prácticos y específicos para implementar soluciones sostenibles. Son concretas, medibles y muy demandadas. Algunos ejemplos clave son:

    • Eficiencia Energética y Energías Renovables: Conocimientos en auditorías energéticas, instalación de paneles solares o diseño de edificios de bajo consumo.
    • Gestión de Residuos y Economía Circular: Competencias en análisis del ciclo de vida de productos, ecodiseño y desarrollo de modelos de negocio circulares (reparación, reutilización).
    • Construcción Sostenible: Habilidades en el uso de materiales ecológicos y certificación de edificios como LEED.
    • Cumplimiento Normativo Ambiental: Expertise en la legislación vigente y en nuevas directivas sobre sostenibilidad.

    2. Habilidades Transversales (El “Saber Ser”)

    Si las habilidades técnicas son el motor, las transversales son el sistema de navegación. Son competencias generales que te permiten gestionar la complejidad humana de la transición.

    • Pensamiento Sistémico: La capacidad de entender cómo los sistemas sociales, económicos y ecológicos están interconectados para diseñar soluciones holísticas.
    • Comunicación y Empatía: La habilidad de comunicar la urgencia y las oportunidades de la sostenibilidad de manera clara y persuasiva a distintas audiencias.
    • Resolución de Problemas Complejos: Abordar desafíos que no tienen una única solución correcta, integrando datos cuantitativos con consideraciones éticas.
    • Inteligencia Emocional y Resiliencia: Gestionar la frustración y mantener el impulso frente a la magnitud de los desafíos socioambientales.

    3. Habilidades Estratégicas (El “Saber Dirigir”)

    Estas competencias cierran la brecha entre la visión y la ejecución. Permiten integrar la sostenibilidad en el núcleo de la estrategia de cualquier proyecto u organización.

    • Gestión de Proyectos Sostenibles: Planificar y ejecutar proyectos que integren metas ambientales y sociales (el “triple impacto”).
    • Finanzas Sostenibles y Análisis ESG: Comprender y aplicar los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG) para evaluar inversiones y atraer capital de impacto.
    • Innovación Sostenible: Desarrollar nuevos productos, servicios y modelos de negocio que resuelvan problemas socioambientales de forma rentable.
    • Marketing y Comunicación Estratégica: Construir narrativas auténticas sobre sostenibilidad, evitando el greenwashing.

    ¿Por qué hay una fiebre por el talento verde en el mercado?

    La respuesta es simple: oferta y demanda. Hoy existe una brecha masiva entre la cantidad de profesionales con habilidades verdes y la demanda del mercado, y esta brecha es tu mayor oportunidad estratégica.

    • La demanda se dispara: Entre 2022 y 2023, las ofertas de empleo que requerían habilidades verdes aumentaron un 22%, mientras que el número de trabajadores con estas habilidades solo creció un 12%.
    • Ventaja competitiva clara: Según datos de LinkedIn, los profesionales con al menos una habilidad verde en su perfil tienen una tasa de contratación un 54% mayor que el promedio.
    • Una oportunidad regional masiva: Un informe del BID y la OIT proyecta que la transición verde podría crear 15 millones de nuevos empleos netos en América Latina y el Caribe para 2030.

    Sectores en Plena Ebullición

    La demanda no es uniforme. Estos son los sectores que están liderando la contratación de talento verde:

    • Energías Renovables
    • Construcción Sostenible
    • Economía Circular y Gestión de Residuos
    • Agricultura y Silvicultura Sostenible
    • Transporte y Movilidad Eléctrica
    • Finanzas y Consultoría ESG

    Cómo Convertirte en un Agente de Cambio: Tu Hoja de Ruta Práctica

    Adquirir estas habilidades es un proceso continuo. Afortunadamente, nunca ha habido tantos recursos disponibles.

    1. Fórmate y Certifícate

    La oferta de cursos y certificaciones está creciendo rápidamente. Aquí tienes algunas de las mejores opciones:

    2. “Enverdece” tu Rol Actual

    No necesitas cambiar de trabajo para ser un agente de cambio. Aplica una “lente de sostenibilidad” a tus tareas diarias:

    • Propón iniciativas: Sugiere una auditoría energética en tu oficina o implementa un programa de reciclaje más robusto.
    • Influye en la cadena de valor: Si trabajas en compras, busca y propone proveedores con certificaciones ambientales y sociales.
    • Integra la sostenibilidad en tus decisiones: Al evaluar un nuevo proyecto, incluye un análisis de su impacto ambiental y social junto con el financiero.
    Conclusión: Tu Futuro es Verde

    Las habilidades verdes han dejado de ser un nicho para convertirse en el nuevo lenguaje de la economía global. Son la competencia fundamental para cualquier profesional que aspire a ser relevante y próspero en las próximas décadas.

    Para ti, como agente de cambio, representan el arsenal estratégico para diseñar, liderar y ejecutar la transición hacia un futuro justo y sostenible. Porque no se trata solo de mejorar tu currículum, sino de equiparte para resolver los desafíos más importantes de nuestro tiempo.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para generar negocios, estrategías que tengan una visión y propósitos regenerativos, contempla la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, haz clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:
  • Dependencia de maíz importado en México

    Dependencia de maíz importado en México

    La dependencia del maíz importado en México ha aumentado significativamente en los últimos años, de acuerdo con el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA). En 2024, el maíz amarillo importado es el que representó la mayor dependencia con 24 millones de toneladas. Mientras tanto, el maíz blanco se ubicaba en 200 mil toneladas en este mismo periodo. Sin embargo, para 2025 en el periodo de enero a mayo, la importación de maíz blanco creció un 163,8 % (430 mil toneladas). 

    El Panorama Agroalimentario Maíz 2025 del Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura, la dependencia del maíz importado amarillo se prevé que este año rebase la cantidad de 2024 llegando a 25 millones de toneladas (posicionando a México como el primer importador de maíz en el mundo).

    Año 2025 incremento de la dependencia de maíz blanco importado en México

    La soberanía alimentaria en maíz blanco que existía en México hasta 2024 era auspiciada por el estado de Sinaloa, que registraba la mayor producción de maíz. Estos pasaron de producir 6,4 millones de toneladas en 2022 a 2 millones de toneladas en 2024. De acuerdo con estos datos, en 2025 se proyecta cultivar solo el 45% de lo que se requiere (GCMA, 2025). Esto obliga al sector de consumo de maíz blanco a satisfacer la demanda a través del incremento de la dependencia de maíz importado. Principalmente, de EUA, lo cual implica un maíz de menor calidad, tal vez transgénico y con exceso de agroquímicos.

    Producir maíz en México es un reto. Los precios están muy bajos y los insumos muy caros. Existe una sequía en la mayor parte del territorio nacional. Además, hay erosión de suelos y los programas sociales son insuficientes. La capacitación técnica está mal ejecutada, etc. Todo lo anterior nos da como resultado tener una producción promedio en zonas rurales e indígenas de 2 toneladas por hectárea, muy por debajo de los promedios nacionales. Estas son de 11 toneladas por hectárea como las de Sinaloa, que dejará de producir la mayor parte de maíz blanco por el bajo precio del maíz (Servicio de Información agroalimentaria y Pesquera). Con todos estos elementos en contra, México se colocaría como el principal importador de maíz en el mundo.

    Posibles soluciones a la dependencia de maíz importado en México.

    El panorama resulta desolador, con pocas oportunidades para los campesinos y agricultores mexicanos que ven incrementar la dependencia del maíz importado año tras año. Sin embargo, es necesario abordar los problemas desde el fondo. El gobierno, en coordinación con el sector privado y educativo, debe atender las peticiones del campesinado mexicano. Actualmente, seguimos viviendo años de exclusión y resistencia. Somos los responsables de conservar 52 razas de maíz nativo, que son adaptadas a sus lugares de origen. Tienen mejor calidad que el importado y además tienen el potencial de devolver la soberanía alimentaria del maíz de consumo humano. Igualmente, fortalecerían la cadena productiva.

    El campesinado mexicano cuenta con la mayoría de los requisitos para producir el maíz que estamos importando. Complementando a este sector con inversión e infraestructura para mejorar las cadenas de valor, podemos tener un campo fuerte produciendo maíz y granos necesarios. Esto permitiría detener la erosión social, ambiental y económica. También se podría fomentar la readaptación de las técnicas ancestrales de producción, ya que estas, como fueron concebidas, son actividades de regeneración. Así, es lo que el sector busca.

    Negocios que buscan disminuir la dependencia de maíz importado en México.

    La creciente dependencia de maíz importado en México ha motivado a crear y fortalecer las empresas, proyectos y campesinos que miran a un futuro prometedor para el sector agrícola. Empresas como TAMOA, que promueve un sistema alimentario transparente, justo, diverso y delicioso, son una de las opciones para fortalecer este sector en el campesinado mexicano. Ofrecen oportunidades de comercializar los granos a mejor precio, fortaleciendo la comunidad y la actividad productiva. Otra de ellas es Tierra de Monte, que apuesta a una agricultura libre que regenere ecosistemas. Y también está la empresa Biofábrica Siglo XXI, que busca cambiar la agricultura por una más ecológica, sostenible y rentable. Estos tres proyectos nos muestran que es posible poder aspirar a un entorno agrícola con enfoque regenerativo. Otro de ellos se da en instituciones educativas como la Universidad del Medio Ambiente, con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales donde se busca integrar la sostenibilidad como guía estratégica para negocios y organizaciones. Este tipo de proyectos participativos nos ofrecen rutas para construir negocios que ayuden a eliminar la dependencia de maíz importado en México. Además, mejorarían las condiciones socioeconómicas y ambientales de las comunidades. 

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, da clic en la imagen.

    REFERENCIAS

    Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (2025) Panorama agroalimentario Maíz 2025

    Villa, E. (2025, 7 de enero). La razón: Producción de maíz, en un momento crítico; bajó este 2024 y no ven mejora en 2025. GCMA; Grupo Consultor de Mercados Agrícolas. https://gcma.com.mx/la-razon-produccion-de-maiz-en-momento-critico-bajo-este-2024-y-no-ven-mejora-en-2025/

    Sistema de Información Agrícola y Pesquera (2025) Panorama Agrícola. (s/f). Gob.mx. Recuperado el 2 de septiembre de 2025, de https://dj.senasica.gob.mx/Contenido/tableros/SIAS/EstadisticaTransversal/PA/index.html

    FIRMA

    Escrito por Iván de Jesús Mendoza (egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, generación 2023), Campesino y Presea del Estado de México al Mérito Agrícola 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe y no reflejan la postura de la Universidad del Medio Ambiente.

     

  • Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    La conversación sobre sostenibilidad en el sector de la construcción no es nueva, pero se ha intensificado en las últimas décadas ante la crisis climática global. Cada vez más se escucha hablar de las certificaciones sustentables o, específicamente, de las certificaciones de edificación sostenible. Sin embargo, sigue la duda de:

     ¿Qué son las certificaciones de edificación sostenible? 

    Son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida: desde el diseño y la construcción, hasta su operación y mantenimiento.

    Cada certificación establece sus criterios, tanto técnicos como metodológicos, para evaluar el desempeño y el impacto ambiental de cada edificio. Esto busca promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Buscando en la Historia, ¿cómo iniciaron las certificaciones de edificación sostenible?

    Surgieron como una respuesta a la preocupación sobre el impacto ambiental que aumentó a raíz de eventos catastróficos a nivel mundial.

     

    Linea de tiempo – Elaboración propia

    En los 60´s surgieron las primeras preocupaciones ambientales con la publicación de Primavera Silenciosa, de Rachel Carson. Esta publicación alertaba sobre el impacto de los pesticidas en el medio ambiente.

    En 1986 ocurrió el desastre de Chernóbil en Ucrania, un accidente nuclear que liberó radiación masiva.  Esto mostró los riesgos de la energía mal gestionada y aumentó la presión para establecer regulaciones ambientales y promover el uso de energías más seguras. Como resultado, en 1987 surgió el Informe Brundtland, también conocido como Nuestro futuro común. Fue elaborado por una comisión de las Naciones Unidad y presentado por la entonces primera minitra de Noruega, Gro Harlem Brundtland.

    Estos antecedentes sentaron las bases para que, en 1990, surgiera el primer sistema de evaluación ambiental para edificios: BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) desarrollado por la organización BRE Global de Reino Unido.

     En 1998, el U.S. Green Building Council lanzó el sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design). Este sistema se convirtió en un referente mundial en certificaciones de edificación sustentable. 

    Para la década de los 2000´s se dio un impulso global a las regulaciones de impacto ambiental. En 2005 entro en vigor el Protocolo de Kioto, el primer acuerdo internacional que estableció metas obligatorias de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para países desarrollados. Diez  años después, en el 2015, se firmó el Acuerdo de París,  en el que mas de 190 países se comprometieron formalmente a limitar el calentamiento global. Para lograrlo, debían implementar planes concretos de reducción de emisiones, con el objetivo de no superar los 1.5 °C.

    Con el tiempo surgieron certificaciones como EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) o WELL, cuyo enfoque va más allá del ahorro de energía. Estas se centran también el el bienestar general de los ocupantes.

    ¿Para qué aplicar una certificación?

    Aspectos que intervienen en una edificación sustentable – Fuente: Arqdaily

    Más allá del reconocimiento que ofrecen, las certificaciones funcionan como una guía estructurada para tomar decisiones sustentables en cada etapa del ciclo de vida del edificio. Desde la elección del sitio y los materiales, hasta el diseño de los sistemas de agua y energía, una certificación permite evaluar de manera integral el impacto de nuestras decisiones como arquitectos, desarrolladores o administradores de inmuebles.

    En mi experiencia como consultora, uno de los principales beneficios de aplicar una certificación es que obliga a los equipos a tener conversaciones que muchas veces no se tendrían de otra manera. Por ejemplo:

    • ¿Realmente necesitamos tanto estacionamiento?

    • ¿Cómo optimizamos el diseño para aprovechar la luz natural?

    • ¿Estamos considerando el costo de operación a largo plazo y no solo el costo inicial?

    Además, en un contexto donde las regulaciones ambientales se están endureciendo y los inversionistas valoran cada vez más los activos sostenibles, las certificaciones se han convertido también en una herramienta estratégica de mercado.

     

    Bibliografía

    Carson, R. (1962). Silent spring. Houghton Mifflin.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (s.f.). El Protocolo de Kioto. https://unfccc.int/es/kyoto_protocol.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (2015). Acuerdo de París. https://unfccc.int/sites/default/files/spanish_paris_agreement.pdf.

    EDGE Buildings. (s.f.). Certification. https://edgebuildings.com/certify/certification/

    U.S. Green Building Council. (s.f.). LEED rating system. https://www.usgbc.org/leed

    BRE Group. (s.f.). BREEAM: Sustainable Building Certification. https://breeam.com/

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.