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Tag: Universidad del Medio Ambiente

  • Herramientas para la autonomía: talleres de carpintería para mujeres en la UMA

    Reapropiar el hacer como acto de cuidado

    En un contexto donde los oficios, las herramientas y los saberes técnicos han sido históricamente asociados a lo masculino, abrir espacios para que las mujeres se apropien del hacer manual se vuelve un acto profundamente político.
    Los talleres de herramientas de carpintería dirigidos a mujeres en la Universidad del Medio Ambiente (UMA) surgen desde esa convicción: la de generar espacios seguros donde aprender a usar herramientas no sea solo una capacitación técnica, sino una experiencia de transformación personal y colectiva.

    A través del uso de herramientas manuales y eléctricas, estos talleres buscan cuestionar los roles de género que han limitado la participación de las mujeres en actividades de construcción, reparación y autogestión, y abrir la posibilidad de nuevas narrativas sobre nuestras capacidades, nuestros cuerpos y nuestra relación con el territorio.

    Flyer Taller – Elaborado por Maxime Scagnetti

    Del miedo a la autonomía: diseñar espacios seguros para aprender

    Los talleres no parten de la idea de “enseñar a usar herramientas” de manera neutral. Su diseño responde a barreras reales identificadas por mujeres de la comunidad UMA y de Valle de Bravo: el miedo, la sensación de no ser capaces, la falta de conocimiento técnico y la creencia de no tener la fuerza suficiente.

    A partir de encuestas previas y procesos de escucha activa, el equipo facilitador diseñó experiencias pedagógicas con enfoque de género, donde la reflexión colectiva sobre estereotipos y narrativas limitantes es tan importante como la práctica misma. Antes de encender una máquina o tomar un taladro, se abre un espacio para nombrar aquello que nos dijeron —explícita o implícitamente— sobre lo que “no era para nosotras”.

    Así, el taller comienza mucho antes del primer corte: empieza en el cuerpo, en la palabra compartida y en el reconocimiento de que aprender implica también desaprender.

    Aprender haciendo, acompañadas

    A lo largo de distintas ediciones realizadas en el Campus UMA y en otros espacios de la región, mujeres de entre 16 y 54 años se han reunido para experimentar con herramientas como taladros, atornilladores, serruchos, lijadoras y sierras de inglete. En algunos talleres, la construcción colectiva de un objeto funciona como pretexto; en otros, el énfasis está en conocer y manipular las herramientas sin la presión de “producir”.

    Dinámicas como El bazar de herramientas permiten vincular lo técnico con lo biográfico: cada herramienta evoca recuerdos, historias familiares o experiencias pasadas marcadas por la exclusión o la dependencia. Al poner estas historias en común, el grupo resignifica el vínculo con los objetos y con el aprendizaje.

    El acompañamiento cercano de facilitadoras mujeres —carpinteras, talleristas, docentes y vecinas de la comunidad— resulta clave para generar confianza. No se trata de demostrar destreza, sino de habilitar la experimentación, el error y el aprendizaje colectivo. Poco a poco, el miedo se transforma en curiosidad; la duda, en seguridad; y las herramientas dejan de sentirse ajenas para convertirse en aliadas.

    Taller de uso de herramientas en Odisea – Foto: Lavinia Negrete

    Comunidad, redes y saberes compartidos

    Más allá de las habilidades técnicas adquiridas, uno de los principales resultados de los talleres es la creación de redes de apoyo y comunidad. El trabajo en parejas, la observación mutua y el acompañamiento constante fortalecen la confianza individual y colectiva.

    Durante los talleres emergen micromachismos interiorizados —frases como “nunca pensé que pudiera hacer esto” o “creí que no tenía la fuerza”— que son abordados y resignificados de manera colectiva. Nombrarlos permite desactivarlos y reconocer que esas creencias no son individuales, sino construidas socialmente.

    La participación de mujeres de distintas trayectorias, así como la incorporación de actoras locales con experiencia en oficios, fortalece el arraigo territorial del proceso y abre posibilidades para seguir explorando oficios tradicionalmente masculinizados desde una mirada crítica, comunitaria y situada.

    Herramientas para la vida cotidiana

    Las impresiones de las participantes reflejan el impacto profundo de estos espacios. Más allá de aprender a usar un taladro o una sierra, las mujeres expresan una sensación de empoderamiento y entusiasmo por seguir utilizando las herramientas en su vida cotidiana.

    “Usar el taladro sin miedo, máquinas cortadoras… soy capaz de trabajar con madera.”
    “Poner las manos a experimentar en un espacio con otras mujeres rompe con creencias limitantes.”

    Los talleres confirman que la autonomía no se construye solo desde el discurso, sino desde la práctica acompañada, el cuidado mutuo y la confianza en nuestras propias capacidades.

    Taller de uso de herramientas en UMA – Foto: Adriana Cordoba

    Tejer autonomía desde el hacer

    Los talleres de herramientas para mujeres en la UMA son una apuesta por una educación situada, con enfoque de género y profundamente humana. Son espacios donde el aprendizaje técnico se entrelaza con la reflexión crítica, donde el cuerpo aprende tanto como la mente, y donde el hacer se convierte en una forma de cuidado y de resistencia.

    En un mundo que fragmenta y excluye, reapropiarnos de las herramientas es también una manera de tejer autonomía, comunidad y futuros más justos.

    Continuar aprendiendo juntas

    Como parte de este proceso que sigue creciendo, y en coherencia con la apuesta por la autonomía, el aprendizaje colectivo y el arraigo territorial, en febrero y marzo de 2026 se realizará un taller de carpintería básica, en colaboración con Fondo Alternativa A.C., en La Escuelita de Los Álamos.

    El taller se desarrollará en cuatro sesiones de dos horas, y propone un espacio de aprendizaje práctico y acompañado para profundizar en el uso de herramientas manuales y eléctricas. Más que un curso técnico, será una invitación a seguir cuestionando los estereotipos de género ligados al hacer, fortalecer redes entre mujeres y continuar tejiendo autonomía desde lo cotidiano.

    Próximamente se compartirá la información para la convocatoria e inscripciones.

    Escrito por Maxime Scagnetti (estudiante de la Maestría en Proyectos Socioambientales, generación 2025) Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Cambio Climático: De una Idea Abstracta a nuestra Realidad Cotidiana

    A menudo percibimos el cambio climático como un concepto lejano, una gráfica en un libro de texto o un debate técnico en conferencias internacionales. Sin embargo, esa desconexión se rompe bruscamente cuando experimentamos la falta de agua, inundaciones extremas o incendios forestales. Lo cierto es que no estamos ante un ciclo natural más de la Tierra; estamos viviendo un capítulo histórico escrito por la actividad humana desde hace más de un siglo.

    Un fenómeno acelerado por nuestra forma de vida

    Desde el siglo XIX, nuestra dependencia de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo ha liberado gases que actúan como una “manta” sobre el planeta, atrapando el calor (United Nations, s.f.). Hoy, los niveles de dióxido de carbono son los más altos en los últimos 650,000 años, impulsados principalmente por la quema de combustibles y la producción de cemento (IPCC, 2007).

    A diferencia de las glaciaciones del pasado, que tardaron milenios en desarrollarse, el calentamiento actual ocurre en décadas. Esta velocidad sin precedentes ha elevado la temperatura de la superficie casi un grado, acercándonos a un punto de no retorno (NASA Ciencia, s.f.).

    Evidencias que no podemos ignorar

    El impacto es visible y devastador:

    • Océanos en crisis: Absorben el calor extra, volviéndose más ácidos y destruyendo ecosistemas como el Gran Arrecife de Coral, que ha perdido la mitad de su vitalidad (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Deshielo y nivel del mar: Las capas de hielo en la Antártida y Groenlandia pierden miles de millones de toneladas de masa, elevando el nivel del mar a un ritmo de 3.7 mm por año (NASA Ciencia, s.f.; Sostenibilidad.com, s.f.).
    • Refugiados climáticos: Lugares como Venecia, Miami e islas del Pacífico enfrentan la amenaza de quedar bajo el agua, forzando a miles de personas a abandonar sus hogares (Sostenibilidad.com, s.f.).

    El caso de México y la desigualdad social

    México es particularmente vulnerable debido a su geografía. En los últimos 50 años, su temperatura promedio subió 0.85°C, y se estima que el rendimiento de cultivos vitales como el maíz podría caer un 40% para finales de siglo (SEMARNAT, 2021).

    Esta crisis no afecta a todos por igual. El cambio climático profundiza la desigualdad, golpeando con más fuerza a las poblaciones pobres que carecen de recursos para adaptarse. Esto genera un aumento en enfermedades, desnutrición y problemas de salud mental derivados de la migración forzada (Pardo Buendía, 2007).

    La lucha contra la desinformación y el miedo

    A pesar de la abrumadora evidencia, durante décadas se han sembrado dudas mediante mitos y noticias falsas (BBC Mundo, 2019). Incluso el miedo ha sido utilizado como herramienta de control social o político, amplificando el pánico para justificar políticas restrictivas en lugar de abordar cambios estructurales (Prensa Freelance, 2024).

    Es vital diferenciar el miedo objetivo, que nos alerta del peligro, del miedo manipulado que nos inmoviliza. La verdadera fortaleza reside en el pensamiento crítico y en buscar información genuina ante la propaganda.

    Hacia un nuevo paradigma

    Estamos en lo que Jan Rotmans llama un “cambio de era”. Actualmente enfrentamos una triple división: social (polarización), ecológica (desconexión de la naturaleza) y personal (deterioro de la salud mental) (Meléndez et al., 2024). La OMS predice que para 2030 los problemas de salud mental serán la principal causa de discapacidad, un reflejo directo de nuestro estilo de vida consumista y aislado.

    La solución requiere un nuevo modelo de pensamiento basado en la colaboración y el liderazgo compartido. No se trata solo de mitigar emisiones, sino de sanar nuestra relación con el entorno.

    El poder de la acción individual

    El consumismo es responsable del 60% de las emisiones globales (United Nations, s.f.). Caemos en ciclos de compra innecesaria de tecnología y moda que facturan un costo altísimo al planeta. Sin embargo, el dilema entre “economía o planeta” es falso.

    Como consumidores, tenemos el poder de decisión:

    1. Consumir menos y mejor: Apoyar lo local y responsable.
    2. Reparar y renovar: Dar una segunda oportunidad a lo que ya tenemos.
    3. Inspirar: Nuestras pequeñas acciones diarias pueden transformarse en una fuerza colectiva poderosa (Greenpeace, s.f.).

    El cambio más profundo comienza con nosotros. No somos solo espectadores de la crisis; somos los agentes de cambio capaces de construir un mundo más justo y verde.

    Tomado de la página: México ante el cambio climático
    Tomado de la página: México ante el cambio climático

    Escrito por Ana Hernández, estudiante de la Maestría en Innovación Educativa para la Sostenibilidad.

    Referencias:

    ●  BBC Mundo. (2019, 23 de septiembre). 5 mitos sobre el calentamiento global. BBC News Mundo. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-49796247

    ●  Greenpeace México. (s. f.). Cómo afecta el consumismo al medio ambiente. Recuperado de https://www.greenpeace.org/mexico/blog/8704/como-afecta-el-consumismo-al-medio-ambiente/

    ●  IPCC. (2007). Cambio climático 2007: Base de ciencia física. Contribución del Grupo de Trabajo I al Cuarto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Preguntas Frecuentes. Recuperado de https://archive.ipcc.ch/publications_and_data/ar4/wg1/es/faq-7-1.html

    ●  Lindsay, R., & Dahlman, L. (2024, 15 de enero). Climate Change: Global Temperature. Climate.gov. Recuperado de https://www.climate.gov/news-features/understanding-climate/climate-change-global-temperature

    ●  Meléndez, Simón, Rico, Alberto. (2024). Una educación que transforma. Experiencias de Educación Transformadora para un mundo de agentes de cambio. Fundación Ashoka. Editorial Cuatro Hojas.

    ●  NASA Ciencia. (s. f.). La evidencia del cambio climático. NASA. Recuperado de https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/evidencia/

    ●  Pardo Buendía, M. (2007). El impacto social del cambio climático. Panorama Social, (5), 22-35. Recuperado de https://www.funcas.es/wp-content/uploads/Migracion/Articulos/FUNCAS_PS/005art03.pdf

    ●  Prensa Freelance. (2024, 20 de mayo). La manipulación de las masas y el miedo como arma de dominación y sujeción social. Prensa Freelance. Recuperado de https://prensafreelance.ar/la-manipulacion-de-las-masas-y-el-miedo-como-arma-de-dominacion-y-sujecion-social/

    ●  Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2021). Impactos del cambio climático en México. Gobierno de México. Recuperado de https://cambioclimatico.gob.mx/impactos-del-cambio-climatico-en-mexico/

    ●  Sostenibilidad.com. (s.f.). Lugares en el punto de mira climático: los ecosistemas y ciudades más vulnerables. Recuperado de https://www.sostenibilidad.com/cambio-climatico/lugares-afectados-cambio-climatico/

    ●  U.S. Environmental Protection Agency. (s.f.). Sources of Greenhouse Gas Emissions. EPA. Recuperado de https://www.epa.gov/ghgemissions/sources-greenhouse-gas-emissions

    ●  United Nations. (2023, 27 de octubre). Desinformación climática: la verdad en un mar de mentiras. Noticias ONU. Recuperado de https://news.un.org/es/story/2023/10/1525292

    ●  United Nations. (s. f.). ¿Qué es el cambio climático? Naciones Unidas. Recuperado de https://www.un.org/es/climatechange/what-is-climate-change

    ●  We Are Water Foundation. (s.f.). Desde cuándo lo sabemos: las alertas sobre el cambio climático comenzaron hace 50 años. Recuperado de https://www.wearewater.org/es/insights/desde-cuando-lo-sabemos-las-alertas-sobre-el-cambio-climatico-comenzaron-hace-50-anos/

     “Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con las de la Universidad del Medio Ambiente” 

  • COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    COP 30 en Belém: ¿El punto de no retorno? Análisis estratégico y matriz FODA

    La COP 30, celebrada en el corazón de la Amazonía brasileña (Belém do Pará), prometía ser la “COP de la implementación”. Con el presidente Lula da Silva como anfitrión, el mundo dirigió su mirada no a los rascacielos de Dubái o a las salas de conferencias europeas, sino al bioma más crítico del planeta.

    Pero ¿logró realmente marcar la diferencia o fue otro ejercicio de diplomacia incremental? En este artículo, desglosamos los resultados clave y presentamos un análisis FODA (Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas) exclusivo para entender el verdadero impacto de este evento histórico.

    El Contexto: ¿Qué estaba en juego?

    La COP 30 tenía una misión crítica: la revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Se esperaba que los países presentaran planes mucho más ambiciosos para mantener vivo el objetivo de 1,5 °C.

    El escenario no podía ser más simbólico. Belém sirvió como recordatorio visual de lo que está en riesgo. La narrativa principal giró en torno a la financiación climática para el Sur Global y la protección de los bosques tropicales como activos económicos, no solo ecológicos.

    Análisis FODA de la COP 30

    Para entender la complejidad de esta cumbre, hemos elaborado una matriz estratégica que evalúa los factores internos y externos del evento.

    Fortalezas:

    • Simbolismo Geográfico: Realizar el evento en la Amazonía obligó a los delegados a confrontar la realidad del ecosistema que intentan salvar, elevando la urgencia moral.
    • Liderazgo del Sur Global: Brasil logró unificar (aunque con dificultades) la voz de los países con bosques tropicales, exigiendo pagos por servicios ecosistémicos reales.
    • El Fondo “Bosques Tropicales para Siempre”: La creación y capitalización inicial de este mecanismo financiero es, quizás, el legado tangible más fuerte de la cumbre.

    Oportunidades (Lo que podemos aprovechar)

    • Bioeconomía en Auge: La cumbre abrió puertas masivas para inversiones en biotecnología y farmacéutica sostenible basada en la biodiversidad amazónica.
    • Mercados de Carbono 2.0: Se establecieron reglas más claras para evitar el greenwashing, lo que podría restaurar la confianza en los créditos de carbono de alta integridad.
    • Conexión Salud-Clima: Por primera vez, se integró seriamente la salud pública en la agenda climática, abriendo nuevas vías de financiación desde el sector sanitario.

    Debilidades (Fallos internos)

    • Logística e Infraestructura: Belém sufrió para alojar a las decenas de miles de delegados, lo que generó críticas sobre la elitización de los asistentes (quienes podían pagar precios desorbitados) y la exclusión de activistas de base.
    • Ambigüedad en Combustibles Fósiles: A pesar de la presión, el texto final volvió a utilizar un lenguaje diplomático suave respecto a la “eliminación gradual” (phase-out) del petróleo y gas, cediendo ante los grandes productores.
    • Brecha de Financiación: Aunque hubo promesas, el “Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado” (NCQG) quedó por debajo de los billones necesarios que exigían los países en desarrollo.

    Amenazas (Riesgos externos)

    • Inestabilidad Geopolítica: Las tensiones bélicas en Europa y Oriente Medio desviaron la atención y, crucialmente, los fondos que deberían haber ido a la acción climática.
    • Cambios Políticos en el G7: La incertidumbre electoral en potencias clave (como EE. UU. y miembros de la UE) hizo que muchas delegaciones negociaran con “freno de mano”, temiendo que los acuerdos fueran revocados por futuras administraciones.
    • Punto de Inflexión Amazónico: Los científicos advirtieron durante la cumbre que, independientemente de los acuerdos, el bioma está peligrosamente cerca de la “sabanización”.

    Conclusión: Un legado mixto

    La COP 30 será recordada como la cumbre que puso a la naturaleza en el centro de la ecuación financiera, pero que tropezó nuevamente con la energía.

    La infraestructura diplomática funciona, pero a una velocidad que no alcanza a la de la crisis climática. Para las empresas y ONG, el mensaje es claro: la regulación sobre cadenas de suministro libres de deforestación se endurecerá y la bioeconomía no es una moda; es el nuevo estándar de inversión en la región.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategias para generar negocios, estrategias que tengan una visión y propósitos regenerativos, que contemplen la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer más acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad educativa, haz clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    ¿Las certificaciones de edificación sustentable realmente son sustentables?

    Las certificaciones de edificación sustentable, tales como LEED, EDGE y BOMA, se han consolidado como instrumentos ampliamente utilizados para evaluar y promover el desempeño ambiental de los edificios. Su objetivo principal es reducir el impacto ecológico de la industria de la construcción, mejorar la eficiencia energética y optimizar el uso de recursos naturales a lo largo del ciclo de vida de los inmuebles.

    No obstante, a pesar de sus beneficios ampliamente difundidos, estas certificaciones han generado un debate crítico en torno a su accesibilidad, su efectividad real y las consecuencias sociales y ambientales derivadas de su implementación.

    Este artículo propone un análisis crítico de las certificaciones de edificación sustentable, cuestionando si efectivamente mitigan más impactos de los que generan, particularmente cuando se aplican sin una adecuada consideración del contexto local.

    Certificaciones de edificación sustentable: definición y origen

    Edificaciones sustentables? – Fuente: http://cemix.com/construccion-sustentable-que-es/

    Las certificaciones de edificación sustentable son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida, desde el diseño y la construcción hasta su operación y mantenimiento. Cada sistema de certificación establece criterios técnicos y metodológicos específicos con el fin de promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Estos sistemas surgen como respuesta a la creciente preocupación global por los impactos ambientales asociados al desarrollo industrial y urbano, preocupación que se intensificó tras eventos catastróficos a nivel mundial, como el desastre nuclear de Chernóbil. Dichos acontecimientos evidenciaron la necesidad de establecer mecanismos de control, evaluación y mejora continua en las prácticas constructivas.

    Entre los principales aportes de las certificaciones de edificación sustentable se encuentran la reducción de costos operativos a largo plazo, el uso más eficiente de la energía y del agua, la implementación de estrategias para el manejo responsable de residuos y la mejora de la calidad del ambiente interior. Asimismo, estos sistemas suelen incrementar la plusvalía de los edificios, al posicionarlos como inmuebles con mayores estándares de desempeño ambiental y confort.

    Desde una perspectiva técnica, las certificaciones han impulsado un cambio de paradigma en la industria de la construcción, obligando a proyectistas, desarrolladores y operadores a integrar criterios ambientales que históricamente habían sido relegados frente a consideraciones económicas o estéticas.

    Limitaciones económicas y exclusión social

    A pesar de los beneficios mencionados, uno de los principales cuestionamientos hacia las certificaciones de edificación sustentable radica en sus elevados costos iniciales. El proceso de certificación implica, además del pago de tarifas a los organismos certificadores, la contratación de consultores especializados y la inversión en tecnologías y materiales específicos para cumplir con los requisitos establecidos.

    Estos sobrecostos suelen trasladarse al usuario final, ya sea comprador o arrendatario, lo que incrementa el precio de la vivienda o de los espacios de trabajo. Como consecuencia, el acceso a edificaciones sustentables se limita a sectores con mayor poder adquisitivo, mientras que los grupos de menores ingresos permanecen excluidos de estos beneficios.

    Este fenómeno contribuye a procesos de gentrificación y profundiza la inequidad social en las ciudades, transformando la sustentabilidad en un privilegio y no en un derecho colectivo.

    Homogeneización de criterios y pérdida del contexto local

    Otro aspecto crítico de las certificaciones de edificación sustentable es la homogeneización de los estándares ambientales. Al aplicar criterios globales, en muchos casos no se consideran adecuadamente las particularidades climáticas, sociales, culturales y económicas del contexto local.

    Para cumplir con ciertos requerimientos, se privilegia el uso de materiales o tecnologías importadas en lugar de recursos locales, lo que incrementa la huella de carbono asociada al transporte y desplaza técnicas constructivas tradicionales que podrían resultar igual o más sustentables.

    Esta práctica genera una contradicción fundamental: la búsqueda de un reconocimiento ambiental puede derivar en impactos ambientales indirectos que contradicen los principios de la sustentabilidad. Además, se debilita el arraigo comunitario al desvalorizar conocimientos constructivos locales y prácticas históricamente adaptadas al entorno.

    Credibilidad y riesgo de greenwashing

    impacto de certificaciones en edificaciones – Fuente: https://www.linkedin.com/pulse/el-impacto-de-las-certificaciones-iso-en-la-sostenibilidad-3vnge?originalSubdomain=es

    La credibilidad de las certificaciones también ha sido cuestionada debido al riesgo de greenwashing. En algunos casos, los edificios obtienen una certificación al cumplir con los requisitos mínimos en la etapa de diseño o construcción, sin garantizar que el desempeño ambiental prometido se mantenga durante su operación cotidiana.

    Si bien existen certificaciones enfocadas en la fase operativa —como LEED O+M— que exigen evidencia de consumos reales durante periodos prolongados, la percepción de incongruencia persiste y afecta la confianza de los usuarios y de la sociedad en general.

    En respuesta a estas críticas, han surgido sistemas de certificación que buscan ser más accesibles y contextualizados. EDGE, impulsada por el Banco Mundial, se presenta como una alternativa orientada a países en desarrollo, simplificando procesos y reduciendo costos para facilitar el acceso a la certificación, especialmente en el sector habitacional. Por su parte, BOMA BEST se enfoca en la mejora de las prácticas operativas de los inmuebles, priorizando la gestión eficiente por encima del cumplimiento de estándares ambientales rígidos.

    Estas iniciativas representan un esfuerzo por democratizar la sustentabilidad y ampliar su alcance, aunque aún enfrentan el desafío de integrarse de manera efectiva en contextos sociales diversos.

    Reflexiones finales: ¿herramienta o contradicción?

    Las certificaciones de edificación sustentable constituyen una herramienta valiosa para orientar a la industria de la construcción hacia prácticas más responsables con el medio ambiente. Sin embargo, su implementación no está exenta de controversias.

    Cuando se prioriza la obtención de un reconocimiento internacional y el aumento de la plusvalía por encima de las realidades locales, se generan impactos ambientales y sociales que pueden contradecir los principios mismos de la sustentabilidad.

    El análisis evidencia que las certificaciones pueden mitigar ciertos impactos, pero también producir nuevos problemas cuando no consideran el contexto ambiental, económico y social de los proyectos. El reto actual consiste en replantear estos sistemas para que integren materiales locales, reconozcan saberes tradicionales, promuevan la justicia ambiental y garanticen accesibilidad social.

    Solo así será posible avanzar hacia una edificación sustentable que no solo sea eficiente, sino también incluyente, equitativa y coherente con su entorno.

    Dos realidades – Fuente: https://www.archdaily.mx/mx/962454/un-pais-dividido-segregacion-y-desigualdad-urbana-en-sudafrica

    Referencias bibliográficas

    Parada Rabell, A. G. (2025, 6 de agosto). Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas? Universidad del Medio Ambiente. https://base.umamexico.com.mx/wp69/certificaciones-para-la-edificacion-sostenible-como-iniciaron-y-para-que-aplicarlas/ Hernàndez, L. (2018, 24 de septiembre). Drawbacks for the implementation of sustainable certifications. Zero Consulting. https://blog.zeroconsulting.com/en/disadvantages-sustainability-certifications (blog.zeroconsulting.com Abraham, Y., Greenwood, L., & Schneider, J. (2022). Sustainable building without certification: An exploration of implications and trends. Journal of Sustainable Research, 4(2), e220007. https://doi.org/10.20900/jsr20220007 Autor desconocido. (2020, 4 de enero). Polémica en certificación de edificios. Expansión. https://expansion.mx/obras/pulso-de-la-construccion/polemica-en-certificacion-de-edificios (expansion.mx) Khoshbakht, M., Rasheed, E., & Baird, G. (2022). Do green buildings have superior performance over non-certified buildings? Occupants’ perceptions of strengths and weaknesses in office buildings. Buildings, 12(9), 1302. https://doi.org/10.3390/buildings12091302 Karamoozian, M., & Zhang, H. (2023). Obstacles to green building accreditation during operating phases: Identifying challenges and solutions for sustainable development. Journal of Asian Architecture and Building Engineering. https://doi.org/10.1080/13467581.2023.2280697 Hemmati, M., & Abdoli, N. (2024). Assessing the influence of green building certification programs on energy efficiency and sustainable development in the Middle East. International Journal of Engineering and Applied Sciences, 12(3). Recuperado de https://www.isi.ac/article/assessing-the-influence-of-green-building-certification-programs-on-energy-efficiency-and-sustainable-development-in-the-middle-east

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Hábitat y género desde la pluralidad. Tejidos colectivos para el cuidado de la vida y de los territorios

    Tejer mundos donde quepan muchos mundos

    En tiempos en los que la vida parece fragmentarse por los efectos del sistema capitalista, patriarcal, colonial y racista, el encuentro Hábitat y género desde la pluralidad. Tejidos colectivos para el cuidado de la vida y de los territorios surge como una invitación a repensar y reconstruir nuestras formas de habitar el mundo.

    Durante tres días, en el Campus de la Universidad del Medio Ambiente (UMA), nos reuniremos para reflexionar y aprender colectivamente.
    Queremos pensar cómo el hábitat puede ser también un espacio de resistencia, cuidado y regeneración.

    El propósito del encuentro es RE-pensar el hábitat, RE-significar las culturas constructivas y DE-construir la obra, cuestionando los conocimientos formales dominantes que han desplazado los saberes situados de las, los y les habitantes.
    En este sentido, desde una mirada crítica y sensible, buscamos RE-inventar mundos plurales donde todas las formas de vida sean valoradas y podamos coexistir en reciprocidad, cooperación e interdependencia.

    De un ciclo de diálogos a un encuentro plural

    Este encuentro tiene una historia.
    Surge del ciclo “Hábitat y Género. Mujeres construyendo un hábitat sostenible e inclusivo”, realizado en 2022.

    Por otra parte, aquel espacio de videoconferencias y comunidad de diálogo permitió entrelazar experiencias, pensamientos y sentires desde distintos territorios.
    Compartimos contradicciones, aprendizajes y preguntas que nos llevaron a cuestionar la noción misma de hábitat y su relación con el género y la inclusión.

    A partir de esas conversaciones, comprendimos que el hábitat no se construye solo con materiales o técnicas, sino con vínculos, afectos y visiones del mundo.
    De este modo, entendimos también que las luchas por el hábitat son múltiples y que en ellas deben participar activamente las diversidades, las infancias, los hombres y las disidencias.

    Por eso, este nuevo encuentro amplía la conversación y nos invita a tejernos desde la pluralidad.
    Reconocemos que, para crear un mundo donde quepan muchos mundos, debemos abrazar las distintas formas de ser, existir y habitar como parte esencial del cuidado de la vida.

    Confrontar lo que oprime, cuidar lo que sostiene

    En un contexto global donde la desigualdad, el despojo y la violencia hacia ciertos cuerpos-territorios se han naturalizado, necesitamos confrontar las categorías que sostienen esas estructuras opresoras.

    El encuentro busca generar un espacio donde podamos imaginar juntas/os/es otros relatos del habitar.
    Relatos que existen, resisten y re-existen desde los afectos, la espiritualidad, los conocimientos situados, el buen vivir y los cuidados colectivos de la Tierra.

    Diseñar este encuentro ha sido ya un ejercicio de aprendizaje mutuo y transformación colectiva.
    Quienes lo co-diseñamos hemos compartido procesos, mapas conceptuales, conversaciones y silencios que nos han permitido construir un lenguaje común sin imponer certezas.

    Más que respuestas cerradas, nos llevamos preguntas que nos conmueven y nos impulsan a seguir caminando juntas/os/es.

    ¿A quién se dirige este encuentro?

    El Encuentro Hábitat y género desde la pluralidad está dirigido a todas las personas que deseen participar en la construcción colectiva de un hábitat vivible, equitativo y libre de discriminación.

    Queremos convocar a arquitectas, constructores, diseñadoras, activistas, artistas, estudiantes, comunidades y colectivos que estén buscando formas de RE-crear los territorios y las comunidades desde el cuidado de la vida.

    Además, reconocemos la importancia de las infancias como parte fundamental de los territorios que queremos habitar.
    Por ello, durante los tres días del encuentro habrá un espacio propio y digno para ellas.
    Un lugar donde puedan jugar, descansar y participar de acuerdo con sus tiempos y necesidades.

    Lo que encontrarás en el encuentro

    El programa incluirá:

    • Conversatorios y conferencias con voces diversas de México y América Latina que compartirán sus experiencias sobre hábitat, género, cuidados y tejidos comunitarios.

    • Talleres prácticos, como construcción con tierra y uso de herramientas manuales y eléctricas, donde la práctica se entrelaza con la reflexión colectiva.

    • Espacios de convivencia, reflexión y escucha, diseñados para fomentar el diálogo horizontal y el intercambio de saberes.

    • Actividades paralelas para infancias, pensadas desde el juego, la creatividad y el cuidado.

    Queremos que este encuentro sea un espacio amoroso, seguro y digno.
    Un espacio donde podamos sostenernos en nuestras diferencias y reconocernos como parte de un entramado común.

    Un llamado al cuidado y a la acción

    Hoy más que nunca necesitamos imaginar y construir nuevas formas de habitar.
    Formas que no partan del control ni del dominio, sino del cuidado, la cooperación y la reciprocidad.

    El encuentro Hábitat y género desde la pluralidad es una oportunidad para tejer redes, compartir saberes, abrir preguntas y construir horizontes comunes.

    🗓️ 20, 21 y 22 de noviembre de 2025
    📍 Campus UMA, Valle de Bravo, Estado de México
    🔗 Inscríbete aquí

    Este es un llamado a todas las personas que quieren imaginar y hacer posible otros mundos, desde la pluralidad, los afectos y el cuidado de la vida.

    Porque solo tejidas colectivamente podremos sostener el futuro que soñamos. 💜

    Escrito por Daniela Meléndez (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2023)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Asentamientos, economía y cultura en Valle de Bravo: un territorio que evoluciona con sus habitantes

    Asentamientos, economía y cultura en Valle de Bravo: un territorio que evoluciona con sus habitantes

    La historia como reflejo de la vida del lugar

    Reflexionar sobre la historia de un lugar me hizo pensar en cómo ésta se entreteje con la vida de cada habitante, humano o no humano, que lo ha habitado. Este pensamiento nos lleva al concepto biológico de coevolución, donde los seres vivos y su entorno cambian de manera conjunta. Influyéndose mutuamente a lo largo del tiempo.

    Existe una especie llamada mantis orquídea, que con el paso del tiempo ha adaptado su forma y colores a los de la flor que imita. Aunque la mantis no influye directamente en la apariencia de la orquídea, la interacción entre ambas especies y sus polinizadores ha moldeado su comportamiento y evolución. Mostrando cómo el entorno transforma a quienes lo habitan.

    Así como la mantis orquídea se adapta a su entorno, los seres humanos también interactuamos con nuestros lugares. Es natural pensar que nuestro comportamiento está profundamente ligado al territorio. ¿Podría el conocer y comprender mejor nuestros lugares cambiar la forma en que los habitamos y nos relacionamos con ellos?

    Foto de Yunnan Coffee Travel zhang: https://www.pexels.com/es-es/foto/naturaleza-verano-jardin-hoja-28214820/

    Tres capas para leer el territorio

    En este artículo exploraremos tres nuevas capas del marco de lectura del lugar propuesto por Regenesis Group: asentamientos humanos, economía y cultura. Para comprenderlas mejor, recordemos lo abordado en el texto anterior. Narrativa del lugar (Parte 2): Geología, Hidrología y Biología de Valle de Bravo (ver artículo aquí). La invitación es abrir los ojos a las interrelaciones entre las capas naturales y humanas que conforman el territorio. Así como en las capas anteriores encontramos conexiones, estas tres dimensiones —asentamientos humanos, economía y cultura— también se entrelazan no solo entre sí, sino con los sistemas ecológicos. Bajo esta idea base, quienes somos está profundamente conectado con el lugar que habitamos.

    Asentamientos humanos: redes y raíces de Valle de Bravo

    Valle de Bravo formó parte de los territorios Matlatzincas, nombre dado por los mexicas y que en náhuatl significa “señores de la red” o “los que tejen redes”. Algunos grupos matlatzincas ocuparon zonas dentro del territorio purépecha antes de la llegada de los españoles. Por lo que fueron llamados pirindas, “los de en medio”. Actualmente, el pueblo Matlatzinca conserva su nombre y memoria (De los Pueblos Indígenas, s.f.). Ambas denominaciones reflejan la posición estratégica de Valle de Bravo como punto de conexión y tránsito, un papel que ha mantenido a lo largo de su historia.

    El libro El Valle de Bravo histórico y legendario, del Padre José Castillo y Piña, relata que la población fue fundada en 1530, bajo el árbol que hoy se conoce como “El Pino”, un ahuehuete de más de 700 años que sigue en pie. A las diez de la mañana del 15 de noviembre de ese año se realizó una misa presidida por Fray Gregorio Jiménez de la Cuenca, en la que se consagraron las tierras y aguas del valle al rey de España. Aunque no existen registros oficiales del evento, se sabe que el templo del Señor de Santa María (Cristo Negro) se construyó sobre un basamento prehispánico vinculado con “El Pino”, guardián de manantiales y productor de agua.

    Durante siglos, el pueblo de Valle de Bravo abasteció a las minas cercanas y a la ciudad de Toluca, contando con bodegas, establos y un mesón de arrieros a mitad del camino entre Tierra Caliente y Toluca. Tras la Independencia, el territorio vivió conflictos y transformaciones, como otras zonas del país. Durante la Revolución, Valle de Bravo tuvo un papel estratégico para las huestes revolucionarias. Décadas después, con la construcción de la planta eléctrica de Ixtapantongo, que formaría parte del sistema hidroeléctrico Miguel Alemán (1947), inició una etapa de modernización e infraestructura que más tarde se integraría al sistema Cutzamala.

    El Pino, Ahuehuete - Fuente: Alejandra Silva
    El Pino, Ahuehuete – Fuente: Alejandra Silva

    A raíz de la presa, el crecimiento urbano tuvo un auge en cuatro momentos clave:
    • 1968: subsede de las competencias de equitación de los Juegos Olímpicos.

    • 1971: obtiene el título de Ciudad Típica de Valle de Bravo y se celebra el famoso Festival de Rock en Avándaro.

    • 1972: sede de las competencias de vela y canotaje de los Juegos Centroamericanos.

    • 2012: designación como Pueblo Mágico.

    • La construcción del ramal carretero Toluca–Zitácuaro facilitó su conexión regional.

    Estos hitos consolidaron la identidad del valle como un territorio de encuentro entre lo natural, lo histórico y lo urbano.

    Economía: de la agricultura a la transformación turística

    Durante la época prehispánica, la economía de Valle de Bravo se basaba en la agricultura y la explotación forestal. Con la llegada de los españoles, la ganadería y la minería adquirieron gran importancia, transformando la relación de la población con la tierra.

    De acuerdo con el Censo Económico 2014, más del 53% del valor bruto municipal proviene de los servicios turísticos y la actividad inmobiliaria. La transformación socio-residencial iniciada en los años setenta, impulsada por la hidroeléctrica Miguel Alemán y el nombramiento como Pueblo Mágico en 2005, modificó profundamente las actividades económicas del municipio.

    De ser una región rural productiva —dedicada al trigo, maíz, frutales y ganadería—, Valle de Bravo se consolidó como un destino turístico y residencial. El paisaje se adaptó a nuevas prácticas: clubes náuticos, papalotes, esquí acuático, bicicletas y motos de montaña, así como clubes de golf y residencias campestres. Este desarrollo acelerado generó una concentración urbana desigual, donde el crecimiento económico no siempre se reflejó en una mejora equitativa del nivel de vida. El contraste entre turismo, comercio y vida local es hoy uno de los retos más visibles del territorio.

    Cultura: herencia viva y conexión con la naturaleza

    Dentro de Valle de Bravo se mantiene viva la herencia Matlatzinca. Los vestigios arqueológicos de La Peña, centro espiritual y geopolítico de este pueblo, recuerdan su antigua conexión con la naturaleza y el agua. Las prácticas agrícolas tradicionales, como la bendición de semillas (2 de febrero) y la petición de lluvias (15 de mayo), aún reflejan el vínculo sagrado entre las comunidades y la tierra. Estas celebraciones coinciden con el Día de la Candelaria y San Isidro Labrador, y combinan rituales agrícolas con expresiones religiosas mestizas.

    Aunque el impacto del sistema Cutzamala transformó la región, las peregrinaciones y fiestas patronales siguen siendo parte esencial de la identidad local. Los rituales de paso, las danzas y las representaciones de moros y cristianos mantienen viva la relación entre los ciclos naturales y las dinámicas sociales.

    Según el Censo de Población 2020 (INEGI), 398 personas en Valle de Bravo hablan alguna lengua indígena, siendo el mazahua la más hablada, con 317 hablantes. Esta diversidad lingüística evidencia la persistencia cultural y la riqueza humana del territorio.

    Iglesia de Santa María, Valle de Bravo – Fuente: Alejandra Silva

    Conclusiones: un sistema vivo en transformación

    Podemos observar cómo la riqueza natural de Valle de Bravo ha moldeado el comportamiento humano, la economía y la cultura. Los cambios en el paisaje han transformado el lugar, pero los vestigios de otras épocas siguen presentes en la vida cotidiana. El territorio se revela como un sistema vivo que se nutre y nutre a quienes lo habitan, recordándonos que comprender su historia es también comprendernos a nosotros mismos.

    Referencias

    Asentamientos humanos

    De los Pueblos Indígenas, I. |. I. N. (s. f.). Etnografía del pueblo matlatzinca del Estado de México. gob.mx. https://www.gob.mx/inpi/articulos/etnografia-del-pueblo-matlatzinca-del-estado-de-mexico

    Historia de Valle de Bravo. (2024, 11 julio). Programa Destinos México. https://programadestinosmexico.com/historia-de-valle-de-bravo/

    Referencias Economía

    Tapia J., (2016) Valle de Bravo: Pueblo Mágico, ciudad de contrastes. Diseño y Sociedad, Publicación No. 40 (22-37). https://disenoysociedadojs.xoc.uam.mx/index.php/disenoysociedad/issue/view/33

    Referencias Cultura

    Valle de Bravo: Economía, empleo, equidad, calidad de vida, educación, salud y seguridad pública | Data México. (s. f.). Data México. https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/geo/valle-de-bravo#population-and-housing

    Escrito por Alejanda Silva (egresada de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2023)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.
  • Hacia el rumbo bioclimático: El habitar en su dimensión espacial

    Hacia el rumbo bioclimático: El habitar en su dimensión espacial

    El concepto de habitar ha sido estudiado en diversas disciplinas, no sólo en la arquitectura y por ello puede abordarse desde distintas dimensiones: la espacial, la sensorial, la emocional, la social, la cultural, la espiritual, la ambiental.

    Solís, M. (2015)

    Para este primer artículo, me interesa iniciar con su dimensión más básica, la espacial, con la finalidad de reflexionar acerca de la trascendencia que puede tener el diseño bioclimático teniendo como base la propia existencia humana.

    Estas reflexiones surgen al concluir el primer trimestre de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática de la UMA, en donde nos enfocamos en conocer los factores que intervienen en el confort del ser humano, la importancia del entendimiento del entorno natural, de sus variables climatológicas y de las condicionantes propias del individuo que influyen en él.

    Entendiendo el habitar

    De ser posible, procura despejar tu mente, busca un sitio agradable preferentemente con vista al exterior, levanta tu cabeza, mira hacia el cielo por un par de segundos y plantéate la siguiente pregunta: ¿Qué es el habitar?

    Seguramente en la respuesta se esbozan conceptos como vivir, residir, asentarse, o quizás algunos relacionados a la propiedad y a la colectividad. Con el objetivo de plantear una definición propia del concepto de habitar, más que una revisión etimológica, me parece interesante realizar el ejercicio que solemos hacer cuando desconocemos el significado de una palabra.

    En la edición 23ª del Diccionario de la lengua española (2014), habitar es un verbo transitivo que proviene del latín habitāre que significa “Vivir, morar”; morar a su vez se define como “Habitar o residir habitualmente en un lugar”, con esta última podríamos identificar tres palabras clave: existir – tiempo – espacio.

    El significado de vivir, se entiende como “acomodarse a las circunstancias y aprovecharlas para lograr sus propias conveniencias” (Real Academia Española, 2014, definición 8). La definición de existir, es “tener vida, estar…” (definición 2 y 3). Podemos decir entonces que existimos cuando estamos vivos y, vivimos cuando estamos presentes. Uno de los sinónimos de existir, es subsistir, que bajo este mismo esquema, significa “Mantener con vida, seguir viviendo” (definición 2).

    En mi hipótesis inicial, con este enfoque espacial, habitar es una acción, una necesidad que consiste en ocupar con nuestro cuerpo un espacio específico que brinde las condiciones para mantenernos con vida. Desde este enfoque, resulta interesante pensar cómo sería existir sin habitar.

    El habitar en su dimensión espacial – Elaboración propia

    Habitar para sobrevivir

    Haciendo un breve traslado a la época prehispánica, al ser nómada, el ser humano aprendió a sobrevivir en refugios naturales de manera temporal. Por ejemplo, las cavernas brindaron protección del clima y de otros animales, resguardo y almacén de utensilios, herramientas y alimento, un sitio en donde descansar.

    Desplazados por las condiciones climáticas, la escasez de alimento y el crecimiento de los grupos, la necesidad de permanecer en un sitio por más tiempo, nos llevó a establecernos en un entorno que ofreciera las mejores condiciones, convirtiéndonos en sedentarios.

    Nuestra conciencia e instinto de supervivencia, nos llevaron a observar, aprender y crear con nuestras propias manos lo necesario para sobrevivir… a construir, a cultivar. Todo a partir de nuestro entorno y proveniente de él, de la naturaleza de la Tierra. Además, aprendimos que los recursos son finitos, que el coexistir con otros y con el entorno es lo que nos permitiría seguir con vida.

    Habitar a escala

    Ahora, me gustaría auxiliarme del cortometraje Powers of Ten de Charles y Ray Eames de 1977 para ilustrar la siguiente reflexión:

    https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0

    https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0 “Powers of Ten (1977). A film dealing with the relative size of things in the universe and the effect of adding another zero.” Made by the office of Charles and Ray Eames for IBM.

    Partiendo de la escena de un picnic en un parque de Chicago, se muestra cómo al aumentar la distancia de la cámara en potencias de 10 cada 10 segundos, el cuadro se va ampliando hasta llegar a la imagen del universo observable en donde sólo hay polvo y vacío. Después, nos llevan de regreso al picnic y a partir del encuadre de la mano del hombre acostado en el parque, se va reduciendo la distancia bajo la misma métrica, hasta llevarnos a la estructura del átomo.

    Los Eames nos muestran la dimensión de nuestro existir en el universo en cuanto a superficie, pero al trasladarse en altura, nos llevan a repensar la significancia del lugar que ocupamos en él. Como humanos, nuestro cuerpo es diminuto, y a su vez, nuestro cuerpo es también un universo.

    ¿Qué pasaría si desde el primer encuadre intentamos identificar las cosas que lo componen? ¿Y si analizamos sus particularidades y la relación de unas cosas con otras? ¿Cómo te imaginas que se relacionan en el siguiente encuadre aumentado o reducido?

    Rumbo a la arquitectura bioclimática

    Nuestra profesión como arquitectos nos lleva a trabajar a distintas escalas, tanto en el análisis, en la planeación y hasta en la representación. Lo edificado como producto de nuestra labor, existirá en la escala 1 a 1, pisos, muros y techos afectados por las condiciones de su entorno y afectando a ese mismo entorno desde su concepción hasta su fin de vida útil.

    Debemos repensar cómo a través del diseño, lo construido funciona hacia el interior para quienes lo habitan en las condiciones específicas del sitio. Hay que ampliar y reducir la escala del emplazamiento entendiendo cómo cada decisión de diseño en espacio y tiempo aporta para mantener la vida.

    Aunque actualmente contamos con herramientas tecnológicas que nos permiten visualizar posibles escenarios y analizar su comportamiento, el conocimiento ancestral con un entendimiento profundo puede trascender como la base del entendimiento de nuestro entorno, como bien se menciona en el artículo de “Diseño bioclimático: transitar del sentido común a la ciencia” en https://base.umamexico.com.mx/wp69/diseno-bioclimatico-mas-alla-de-la-arquitectura-del-sentido-comun/.

    Aunque seguramente encontraremos otras formas de habitar, tenemos que cohabitar en la Tierra y a pesar de las variables que puedan intervenir en cada proyecto, ¿la base no debería de ser la relación de nuestra propia existencia con el entorno que habitamos? ¿no es la relación con nuestro planeta? ¿no sería entonces la arquitectura bioclimática la base del diseño para el habitar? 

     

    Bibliografía:

    Real Academia Española. (2014). Habitar. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/habitar?m=form

    Real Academia Española. (2014). Morar. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/morar?m=form

    Real Academia Española. (2014). Vivir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/vivir?m=form

    Real Academia Española. (2014). Existir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/existir?m=form

    Real Academia Española. (2014). Subsistir. En Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8 en línea]. Recuperado en 14 de julio de 2025, de https://dle.rae.es/subsistir

    Eames Office. (26 de agosto de 2010). Powers of Ten™(1977) [Archivo de video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=0fKBhvDjuy0

    Escrito por Sofía Caballero (estudiante de la Especialidad en Arquitectura Bioclimática)

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    Certificaciones para la edificación sostenible: ¿Cómo iniciaron y para qué aplicarlas?

    La conversación sobre sostenibilidad en el sector de la construcción no es nueva, pero se ha intensificado en las últimas décadas ante la crisis climática global. Cada vez más se escucha hablar de las certificaciones sustentables o, específicamente, de las certificaciones de edificación sostenible. Sin embargo, sigue la duda de:

     ¿Qué son las certificaciones de edificación sostenible? 

    Son herramientas de evaluación que permiten medir y verificar el desempeño ambiental de un edificio en distintas etapas de su ciclo de vida: desde el diseño y la construcción, hasta su operación y mantenimiento.

    Cada certificación establece sus criterios, tanto técnicos como metodológicos, para evaluar el desempeño y el impacto ambiental de cada edificio. Esto busca promover prácticas constructivas más responsables con el medio ambiente, más saludables para los ocupantes y más eficientes en el uso de recursos naturales y económicos.

    Buscando en la Historia, ¿cómo iniciaron las certificaciones de edificación sostenible?

    Surgieron como una respuesta a la preocupación sobre el impacto ambiental que aumentó a raíz de eventos catastróficos a nivel mundial.

     

    Linea de tiempo – Elaboración propia

    En los 60´s surgieron las primeras preocupaciones ambientales con la publicación de Primavera Silenciosa, de Rachel Carson. Esta publicación alertaba sobre el impacto de los pesticidas en el medio ambiente.

    En 1986 ocurrió el desastre de Chernóbil en Ucrania, un accidente nuclear que liberó radiación masiva.  Esto mostró los riesgos de la energía mal gestionada y aumentó la presión para establecer regulaciones ambientales y promover el uso de energías más seguras. Como resultado, en 1987 surgió el Informe Brundtland, también conocido como Nuestro futuro común. Fue elaborado por una comisión de las Naciones Unidad y presentado por la entonces primera minitra de Noruega, Gro Harlem Brundtland.

    Estos antecedentes sentaron las bases para que, en 1990, surgiera el primer sistema de evaluación ambiental para edificios: BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) desarrollado por la organización BRE Global de Reino Unido.

     En 1998, el U.S. Green Building Council lanzó el sistema LEED (Leadership in Energy and Environmental Design). Este sistema se convirtió en un referente mundial en certificaciones de edificación sustentable. 

    Para la década de los 2000´s se dio un impulso global a las regulaciones de impacto ambiental. En 2005 entro en vigor el Protocolo de Kioto, el primer acuerdo internacional que estableció metas obligatorias de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para países desarrollados. Diez  años después, en el 2015, se firmó el Acuerdo de París,  en el que mas de 190 países se comprometieron formalmente a limitar el calentamiento global. Para lograrlo, debían implementar planes concretos de reducción de emisiones, con el objetivo de no superar los 1.5 °C.

    Con el tiempo surgieron certificaciones como EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) o WELL, cuyo enfoque va más allá del ahorro de energía. Estas se centran también el el bienestar general de los ocupantes.

    ¿Para qué aplicar una certificación?

    Aspectos que intervienen en una edificación sustentable – Fuente: Arqdaily

    Más allá del reconocimiento que ofrecen, las certificaciones funcionan como una guía estructurada para tomar decisiones sustentables en cada etapa del ciclo de vida del edificio. Desde la elección del sitio y los materiales, hasta el diseño de los sistemas de agua y energía, una certificación permite evaluar de manera integral el impacto de nuestras decisiones como arquitectos, desarrolladores o administradores de inmuebles.

    En mi experiencia como consultora, uno de los principales beneficios de aplicar una certificación es que obliga a los equipos a tener conversaciones que muchas veces no se tendrían de otra manera. Por ejemplo:

    • ¿Realmente necesitamos tanto estacionamiento?

    • ¿Cómo optimizamos el diseño para aprovechar la luz natural?

    • ¿Estamos considerando el costo de operación a largo plazo y no solo el costo inicial?

    Además, en un contexto donde las regulaciones ambientales se están endureciendo y los inversionistas valoran cada vez más los activos sostenibles, las certificaciones se han convertido también en una herramienta estratégica de mercado.

     

    Bibliografía

    Carson, R. (1962). Silent spring. Houghton Mifflin.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (s.f.). El Protocolo de Kioto. https://unfccc.int/es/kyoto_protocol.

    Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (2015). Acuerdo de París. https://unfccc.int/sites/default/files/spanish_paris_agreement.pdf.

    EDGE Buildings. (s.f.). Certification. https://edgebuildings.com/certify/certification/

    U.S. Green Building Council. (s.f.). LEED rating system. https://www.usgbc.org/leed

    BRE Group. (s.f.). BREEAM: Sustainable Building Certification. https://breeam.com/

    Escrito por Ana Giselle Parada Rabell (estudiante de la Maestría en Arquitectura, Diseño y Construcción Sostenible, generación 2025)Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

  • 33 millones sin derechos laborales en México: ¿Puede el desarrollo regenerativo y los negocios socioambientales cambiar el rumbo?

    33 millones sin derechos laborales en México: una crisis que exige regeneración social y económica

    La cifra es alarmante: 33 millones de personas en México trabajan sin acceso a derechos laborales básicos. Esta realidad no solo representa una emergencia social, sino también una oportunidad para replantear el modelo económico que perpetúa la informalidad y la desigualdad. En este contexto, los negocios socioambientales y el desarrollo regenerativo pueden y deben asumir un papel protagónico para revertir esta tendencia.

    El trabajo informal en México - Movimiento Antorchista Nacional

    ¿Por qué 33 millones de personas están fuera del sistema laboral formal?

    De acuerdo con el análisis publicado en Expok News, esta crisis estructural se debe a una combinación de factores:

    • Falta de oportunidades laborales formales, especialmente en zonas rurales y marginadas.

    • Exceso de burocracia y poca flexibilidad legal que desincentiva la formalización, especialmente para microempresarios.

    • Educación insuficiente y desconectada del mercado, lo cual limita el acceso a empleos con seguridad social.

    • Economías de subsistencia, donde emprender o emplearse en la informalidad es la única vía posible.

    Pero reducir esta crisis a un problema administrativo o económico es insuficiente. Se trata de una crisis del tejido social que exige una transformación más profunda.

    La informalidad laboral es también un reflejo de un sistema agotado

    El trabajo informal no solo excluye a millones de personas de prestaciones sociales, jubilación o seguridad médica. También reproduce una visión extractiva de la economía: una que ve al ser humano como recurso y no como sujeto con dignidad, creatividad y derechos.

    Frente a esto, urge adoptar una visión regenerativa del desarrollo. No basta con “no hacer daño”; es tiempo de reconstruir lo que ha sido roto: comunidades, economías locales, vínculos sociales y ecosistemas.

    Capital crimes of capitalism | Crescent International | Monthly News  Magazine from ICIT

    ¿Qué es el desarrollo regenerativo?

    Según el marco de Regenerat.es, el desarrollo regenerativo implica crear sistemas económicos y sociales que no solo sean sostenibles, sino que nutran la vida en todas sus formas:

    • Revitalizan comunidades en lugar de explotarlas.

    • Fortalecen la resiliencia local en vez de depender de estructuras centralizadas.

    • Promueven una economía del cuidado y la cooperación, no solo del capital.

    Esto es especialmente relevante en el contexto mexicano, donde las comunidades son ricas en saberes, cultura, biodiversidad y tejido comunitario, pero históricamente desatendidas por las políticas laborales formales.

    Negocios socioambientales: aliados clave en la regeneración del empleo

    En este panorama, los negocios con propósito socioambiental tienen un rol crucial. No solo generan empleo, sino que lo hacen desde otra lógica: priorizando el bienestar común, la equidad y la conexión con el territorio.

    ¿Cómo pueden ayudar concretamente?

    1. Creando empleos dignos en zonas rurales con procesos de producción locales y justos.

    2. Ofreciendo esquemas de participación comunitaria que revalorizan el trabajo como parte de la vida colectiva.

    3. Formalizando desde lo pequeño, con esquemas flexibles pero regulados, compatibles con la economía local.

    4. Invirtiendo en formación y educación regenerativa, que empodera y no solo capacita.

    Los negocios regenerativos no deben ser la excepción sino el modelo a seguir.

    (Regenesis Institue, 2025)

    Una visión regenerativa de los derechos laborales

    La regeneración no se limita al medio ambiente. También implica restaurar los derechos, la dignidad y el sentido del trabajo en nuestras comunidades. Si aspiramos a un país más justo, debemos dejar atrás el modelo que tolera la precarización como “inevitable”.

    Es tiempo de pensar en un nuevo contrato social, donde los derechos laborales no sean privilegios, sino manifestaciones del valor que cada persona aporta al tejido de la vida.

    Conclusión: regenerar el empleo, regenerar el país

    Los datos son claros y dolorosos. Pero también son un llamado a actuar. La solución no llegará solo desde las instituciones gubernamentales. La empresa con propósito, el liderazgo comunitario y la innovación regenerativa deben articularse para devolver al trabajo su poder transformador.

    Regenerar el empleo es regenerar a México.

    En la Universidad del Medio Ambiente, contamos con la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales, en donde podrás conocer y desarrollar estrategías para generar negocios, estrategías que tengan una visión y propósitos regenerativos, contemplae la perspectiva sistémica entre actores, objetivos y alcances.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gonzalo Sierra Basurto, (Alumno de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2024.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.

    REFERENCIAS:

    ExpokNews. (2025, julio 28). 33 millones sin derechos laborales. ExpokNews. https://www.expoknews.com/33-millones-sin-derechos-laborales/

    Regenerat.es. (2025, julio 31). ¿Qué es el desarrollo regenerativo? Regenerat. https://www.regenerat.es/regenerative-development/

  • Innovación en financiamiento sostenible para empresas rurales

    Innovación en financiamiento sostenible para pequeñas empresas socioambientales

    En un mundo donde los retos económicos y ambientales se entrelazan, los emprendimientos productivos socioambientales juegan un papel clave en el desarrollo rural y la conservación de la naturaleza. Sin embargo, muchas empresas rurales sostenibles enfrentan barreras importantes para acceder a financiamiento sostenible.

    Acceso limitado al crédito en zonas rurales

    Los modelos tradicionales de crédito no están diseñados para responder a las necesidades de las empresas socioambientales en territorios clave para la conservación. En México, sólo el 6.1% de las unidades de producción agropecuaria accedieron a crédito en 2022 (INEGI). Esto limita su capacidad para crecer, adoptar prácticas sostenibles y consolidarse.

    Apoyar estas iniciativas no solo estimula la economía local, sino que también refuerza la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la inclusión de comunidades marginadas.

    Nuevos modelos de financiamiento para el desarrollo rural.

    Es urgente innovar en financiamiento para emprendimientos rurales que promueven el bienestar social y la protección ambiental. Para lograrlo, se necesitan productos y servicios financieros adaptados a contextos locales, con mecanismos flexibles de garantía, incentivos e inclusión financiera.

    Coa: una estrategia de vínculo financiero para la sostenibilidad

    Coa es una plataforma innovadora que facilita el acceso al financiamiento sostenible para pequeñas empresas socioambientales. No otorga créditos directamente, sino que vincula a emprendedores rurales con instituciones financieras comprometidas con el desarrollo rural sostenible.

    El modelo de Coa moviliza capital privado y filantrópico, propone instrumentos para mitigar riesgos e incentiva la colocación de crédito en proyectos productivos sostenibles y viables.

    Instrumentos clave de Coa:

    • Incentivos de originación: reducen costos operativos para que las instituciones financieras amplíen su cobertura.
    • Garantías líquidas: respaldan créditos a proyectos que carecen de garantías tradicionales.
    • Asistencia técnica: fortalece capacidades empresariales y financieras en las comunidades.
    • Desarrollo de capacidades: apoya a instituciones financieras en el diseño de productos para emprendimientos sostenibles.

    Impacto y respaldo de Coa

    Hasta hoy, Coa ha acreditado a más de 14 instituciones financieras como FINDECA, El Buen Socio, Fondo Mas y UCEPCO, todas con compromiso firme con el financiamiento sostenible en México.

    Esta estrategia cuenta con el respaldo de la Fundación Kelloggs y el Proyecto Comunidades Prósperas y Sostenibles, financiado por USAID México y liderado por The Nature Conservancy.

    Conclusión

    El modelo de Coa representa una solución viable para superar las barreras que enfrentan los emprendimientos productivos rurales sostenibles. Innovar en mecanismos de financiamiento es clave para impulsar el crecimiento económico, la justicia social y la sostenibilidad ambiental en los territorios más vulnerables.

    En la Universidad del Medio Ambiente (UMA) promovemos estas soluciones a través de programas como la Maestría en Administración de Negocios Socioambientales, el Diplomado en Finanzas Sostenibles y el Diplomado Líderes que Trascienden.

    Si quieres conocer mas acerca del plan de la UMA, el plan de estudios y la comunidad Educativa, da clic en la imagen.

    FIRMA:

    Escrito por Gabriel Chávez Cruz, (Egresado de la Maestría en Administración de Empresas Socioambientales), generación 2023.

    Las opiniones incluidas en este artículo son responsabilidad de quien las escribe, y no reflejan la postura, visión o posición de la Universidad del Medio Ambiente.