{"id":58121,"date":"2025-12-12T22:06:51","date_gmt":"2025-12-13T04:06:51","guid":{"rendered":"https:\/\/umamexico.com\/?p=58121"},"modified":"2025-12-12T22:06:51","modified_gmt":"2025-12-13T04:06:51","slug":"el-vinculo-pedagogico-regenerar-relaciones-para-la-transformacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/base.umamexico.com.mx\/wp69\/2025\/12\/12\/el-vinculo-pedagogico-regenerar-relaciones-para-la-transformacion\/","title":{"rendered":"El v\u00ednculo pedag\u00f3gico: regenerar relaciones para la transformaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace un par de semanas transitaba por una avenida importante de la ciudad donde vivo. Mientras esperaba en un alto observ\u00e9 un espectacular promocionando la escuela donde trabajo. Se pod\u00eda leer el encabezado con letras grandes: \u201cEducaci\u00f3n que transforma\u201d. Avanc\u00e9 un poco m\u00e1s y, nuevamente detenida por el tr\u00e1fico, tuve unos minutos para leer la publicidad en la calle: \u201cTransforma el futuro de tus hijos\u201d, era un anuncio de otra escuela de renombre en la ciudad. <\/p>\n\n\n\n<p>En todo mi trayecto pude leer al menos 5 anuncios de distintas escuelas promocionando \u201csu educaci\u00f3n\u201d. Algunos anuncios m\u00e1s llamativos que otros, sin embargo, el com\u00fan era: \u201ctransforma\u201d, \u201ccambia\u201d, \u201cfuturo\u201d. Esta experiencia me hizo repensar si yo, como docente de secundaria, estaba \u201ctransformando\u201d algo en mi aula.<\/p>\n\n\n\n<p>En mi b\u00fasqueda, decid\u00ed releer algunos de los textos que revisamos en la materia \u201cRuptura epistemol\u00f3gica\u201d y me detuve especialmente en dos: <em>La trascendencia del cuidado y el tacto pedag\u00f3gico <\/em>de Jos\u00e9 V\u00e1zquez y <em>El maestro ignorante<\/em> de Jacques Ranci\u00e8re. En ambos, hay un fuerte cuestionamiento al entendimiento que tenemos del rol docente. El primero, desde una mirada donde el cuidado, el amor y la ternura son el sustento del acto educativo, y el segundo, donde se resignifica por completo qu\u00e9 entendemos por ense\u00f1ar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dice Jos\u00e9 V\u00e1zquez (2024) que en una relaci\u00f3n pedag\u00f3gica (enti\u00e9ndase de estudiante-estudiante, estudiante-docente, docente-familia, familia-estudiante, estudiante-comunidad, escuela-comunidad), el n\u00facleo es un potencial \u00e9tico de transformaci\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 se transforma? Esencialmente, lo que deber\u00eda transformarse es la relaci\u00f3n en s\u00ed y para ello, si quien acompa\u00f1a en su rol como docente desea permear eso en el sal\u00f3n de clases, entonces tendr\u00eda que desplazarse hacia un lugar m\u00e1s amoroso y compasivo, es decir, acompa\u00f1ar con tacto pedag\u00f3gico y manteniendo un v\u00ednculo donde deje espacio para compartir en el aula emociones, afectos, aprendizajes, preguntas, errores, inquietudes, esperanzas. <\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, no solo se cambia la perspectiva de la apuesta educativa, sino se cambia tambi\u00e9n el rol del docente. En otras palabras, acompa\u00f1ar a un estudiante en el aula es acompa\u00f1arle, mas no ense\u00f1arle, a descubrir y construir su proyecto de vida. Acompa\u00f1ar desde la docencia es dejarse interpelar por las carencias, limitaciones, sue\u00f1os, esperanzas del estudiante y no bajo la pretensi\u00f3n de poseerlo, sino de aceptar y abrazar su radical alteridad. Tener tacto pedag\u00f3gico es entonces estar atentos a las b\u00fasquedas y necesidades del estudiante.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Para que ocurra lo anterior, la palabra \u201cense\u00f1ar\u201d le queda corta al docente. Tendr\u00edamos que hablar de posibilitar las condiciones en el aula para que emerja una responsabilidad compartida en el aprendizaje. En otras palabras, quien ense\u00f1a en un sal\u00f3n de clases no es \u00fanicamente aquella persona que asume el t\u00edtulo de docente, es tambi\u00e9n el estudiante que est\u00e1 intentando descubrirse en un mundo incierto. Como narra Ranci\u00e8re (2003), el maestro que no ignora es quien decide despojarse de ese t\u00edtulo que, en muchas ocasiones, le impide ver m\u00e1s all\u00e1 de lo que pareciera ser su esca\u00f1o: su aula. El maestro que no ignora es quien revierte la l\u00f3gica de ese sistema educativo donde hay quien explica y quien atiende, quien sabe y quien no sabe, quien est\u00e1 de pie y quien est\u00e1 sentado. <\/p>\n\n\n\n<p>Ranci\u00e8re recupera la historia del controversial pedagogo franc\u00e9s Jacotot quien, en su primer d\u00eda de c\u00e1tedra en la Universidad de Lovaina, rompi\u00f3 el silencio dici\u00e9ndole a sus estudiantes at\u00f3nitos: \u201ces necesario que les ense\u00f1e que no tengo nada que ense\u00f1arles\u201d. El maestro que no ignora, es quien apuesta todos los d\u00edas por aprender y no solo por ense\u00f1ar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, regresando a la pregunta si estoy transformando algo en mi aula, encuentro que s\u00ed. Quien se est\u00e1 transformando soy yo, sin embargo, no es un yo que ponga mi experiencia al centro, sino que es un \u201cyo\u201d que encontr\u00f3 eco en un \u201cnosotros\u201d. Es un \u201cyo\u201d que est\u00e1 intentando ceder la primac\u00eda al \u201ct\u00fa\u201d, al \u201cnosotros\u201d, \u201ca lo com\u00fan\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Es una transformaci\u00f3n que trata de responder \u00e9ticamente ante el otro, la otra, lo otro. Es una transformaci\u00f3n que est\u00e1 centrada en regenerar el v\u00ednculo pedag\u00f3gico estudiante-estudiante, estudiante-docente, para que \u00e9ste pueda permear en nuestras otras relaciones. Es un v\u00ednculo que prioriza la relaci\u00f3n de servicio, de ayuda, de cuidado a la vida, donde, tanto mis estudiantes como yo, estamos acompa\u00f1\u00e1ndonos y construyendo nuestro proyecto de vida en libertad.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Esta transformaci\u00f3n, centrada en regenerar nuestras relaciones, nos implica cuidar la novedad que emerge en el aula todos los d\u00edas, es decir, esas esperanzas que se van asomando mientras nuestros proyectos de vida se dotan de sentido y, que al ser proyectos sostenidos en la esperanza y en el cuidado, pueden llegar a transformar nuestro mundo en uno m\u00e1s sensible y justo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"472\" height=\"251\" src=\"https:\/\/base.umamexico.com.mx\/wp69\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/planta.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58122\" style=\"width:620px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/base.umamexico.com.mx\/wp69\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/planta.jpeg 472w, https:\/\/base.umamexico.com.mx\/wp69\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/planta-300x160.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 472px) 100vw, 472px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>Foto: Red Permacultura M\u00e1laga<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que la palabra \u201ctransforma\u201d en un slogan educativo cumple con sus funciones de marketing, sin embargo, te invito a que la siguiente vez que, as\u00ed como yo, leas \u201cEducaci\u00f3n que transforma\u201d o algo similar, puedas cuestionarte: \u00bftransformar qu\u00e9? y, sobre todo, \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Escrito por Daniela Orozco, estudiante de la Maestr\u00eda en Innovaci\u00f3n Educativa para la Sostenibilidad. <\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ranci\u00e8re, J. (2003). <em>El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipaci\u00f3n intelectual<\/em>. Editorial Laertes. Barcelona.&nbsp;<br>V\u00e1zquez \u00c1lvarez, J. (2024). <em>La trascendencia del cuidado y el tacto pedag\u00f3gico en la atenci\u00f3n a las necesidades del alumnado: un estudio exploratorio<\/em>. Universidad de M\u00e1laga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un par de semanas transitaba por una avenida importante de la ciudad donde vivo. Mientras esperaba en un alto observ\u00e9 un espectacular promocionando la escuela donde trabajo. Se pod\u00eda leer el encabezado con letras grandes: \u201cEducaci\u00f3n que transforma\u201d. 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